Columna de Opinión

El precio del cobre sube y el grafeno espera su turno

  • El precio del cobre tiene una trayectoria browniana o cíclica, de modo que cada cierto tiempo da saltos aleatorios hacia arriba o al alza, y luego se desploma, dando saltos a la baja. El movimiento geométrico browniano recibe su nombre en honor al escocés Robert Brown, biólogo y botánico. En 1827 enunció su teoría en la que describe la trayectoria de los activos subyacentes, como es el precio del cobre.

Hoy, jueves 25 de febrero se cotizó con un valor en la bolsa de metales de Londres en US$4,36107 la libra, valor muy cercano al peak que se registró el 2 de agosto del 2011 cuando se cotizó en US$4,36810.

¿Por qué sucede esto? Hay muchos factores, pero los más importantes son entre otros: la baja de existencias de cobre que no superan las 75.000 toneladas; el impacto de la pandemia que ha puesto en tela de juicio la oferta debido a que muchas faenas mineras han tenido que disminuir dotación para evitar contagios, y eso trae consigo menor producción, y también problemas en la logística de trasporte marítimo.

Otros factores son el consumo casi insaciable del metal rojo por parte de China, cuya estrategia de negocios ha sido aumentar la demanda a niveles jamás vistos y por mucho tiempo, lo que ha dificultado proveerla del metal rojo. El déficit al inicio de este año era de 500.000 toneladas de cobre fino.

Además, el Banco de la Reserva Federal de EE. UU. (FED), ha inyectado flujos para reactivar su economía, lo que ha traído un fuerte deterioro del dólar. A esto, se suma el éxito de la vacunación a nivel mundial, que ha generado un optimismo alarmante pensando en controlar la pandemia y, finalmente, que muchos inversionistas han buscado refugio en los commodities como el cobre, aumentando sus contratos e invirtiendo en activos riesgosos y materias primas como el metal rojo, y el oro, pensando en el fantasma de una inflación sin control. etc.

El precio del cobre podría llegar muy pronto a los US$4,5 la libra, si las actuales condiciones se mantienen, incluso, hasta podría alcanzar los US$4,8 la libra, si el déficit de cobre en el mundo aumenta, y la incertidumbre en los mercados se mantienen.

Pero, debemos ser cautos, pues hay amenazas con la subida del precio del cobre, que es el grafeno o llamado el material del futuro, que es el fantasma del reemplazo del cobre, cuya fabricación a escala industrial está entre los US$5,3 a US$6 la libra.

El presupuesto de la Nación se aprobó con un precio de US$2,88 la libra, de modo que por cada centavo que sube el precio, el país percibe cerca de US$23 millones. Es decir, si el precio promedio del cobre al año llega a US$3,5 la libra, Chile podría percibir fondos adicionales cercanos a 1.426 millones de dólares, lo que es una estupenda noticia para el país, cuyo impacto en el PIB nacional por efecto precio es de 0,46%.

Chile gana solo por efecto precio, pero queda el gran desafío de ganar también por efecto cantidad, y es allí donde queda un gran espacio donde las compañías deben mejorar los proyectos de ampliación, que son los que más agregan valor al negocio minero.

Hay que recordar que, Chile cayó al lugar 30 en el Ranking Fraser, que mide el atractivo de inversión en cada país; y eso es alarmante, al ver la poca sensibilidad de nuestras autoridades y congresistas que aún no entienden la importancia de la minería y que la ven solo como vaca lechera, pero eso, dura sólo hasta que se acabe la vaca.

Aquí aparece el peligro de sustitución de nuestro cobre: el grafeno. ¿Qué es el grafeno? El grafeno es un material proveniente del grafito y surge cuando las partículas del carbono se agrupan de forma densa en láminas con forma hexagonal. El grafeno es, además, el material más fuerte que existe y dentro de sus características en comparación al cobre figura:

• Es duro, con una dureza superior a la del diamante
• Es resistente, cientos de veces más que el acero
• Es muy ligero y un metro cuadrado pesa menos de un gramo. Es decir, el grafeno tiene un peso 200 veces menor que lo que pesa el acero
• Es flexible, puede flexionarse sin sufrir daños
• Es bidimensional. Es decir, cada capa es de un átomo de espesor. Es un material 100.000 más delgado que un pelo.
• Es buen conductor térmico
• Es buen conductor eléctrico, mejor que el cobre
• Es un material antibacteriano
• Es transparente a la luz
• Es más resistente al calor: se calienta menos que otros metales.
• Es repelente al agua y a la corrosión, es hidrófugo
• Es capaz de reaccionar químicamente, formando compuestos nuevos
• Es capaz de soportar la radiación ionizante, ideal para medicina
• Es abundante y se ha avanzado mucho en la fabricación en Europa

Es decir, puede sustituir perfectamente a nuestro cobre. Sin embargo, me preocupa lo cerca que está el precio del cobre con el costo de fabricación del grafeno, que es un real peligro de sustitución de nuestro “sueldo de Chile”.

¿Y Chile tiene o tendrá un plan B?

Debemos comenzar a estudiar muy en serio si el grafeno será un aliado o un enemigo, de lo contrario volverá a pasar lo que pasó con el salitre y entonces solamente resta decir: “que mala suerte de Chile”.

 

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