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De la mina al futuro: Mesa de Trazabilidad de Emisiones impulsa nueva era en la sostenibilidad minera chilena

  • Proveedores mineros culminan exitoso primer ciclo y abren una nueva etapa de colaboración interinstitucional para gestionar emisiones de Alcance 3.

La minería chilena vive un momento histórico en su apuesta por la sostenibilidad y la acción climática. Con la finalización del primer ciclo de trabajo de la Mesa de Trazabilidad de Emisiones de Alcance 3, el sector marca un precedente regional en el compromiso por medir, reportar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo de toda su cadena de valor. No es solo una meta técnica, sino también una muestra de voluntad colectiva, diálogo y aprendizaje compartido entre grandes compañías mineras y sus proveedores.

MESA DE TRAZABILIDAD: UN MOSAICO DE ACTORES CLAVES

El motor de este avance ha sido la Mesa de Trazabilidad de Emisiones de Alcance 3, un espacio de trabajo colaborativo donde confluyen gigantes de la industria como Anglo American, Antofagasta Minerals, BHP, Codelco, Freeport-McMoRan, Glencore, Lundin y Teck, junto a la Corporación Alta Ley. En conjunto, estas compañías han entendido que enfrentar los desafíos climáticos requiere mirar más allá de la operación directa y traspasar las fronteras de las propias faenas, abrazando a la red de proveedores que sostiene la actividad minera a nivel nacional.

UN PRIMER CICLO DE APRENDIZAJES Y LOGROS

Entre marzo y junio de este año, la Mesa de Trazabilidad lideró un proceso de formación y mentoría técnica dirigido a 40 empresas proveedoras del sector. El objetivo era claro: facilitar el ingreso de estos actores al Programa HuellaChile, impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente, y dotarlos de herramientas para cuantificar y reportar sus emisiones de gases de efecto invernadero.

El plan contempló capacitaciones especializadas y sesiones de mentoría personalizadas, ajustadas a la realidad y necesidades de cada proveedor. Así, empresas de diferentes tamaños y rubros pudieron avanzar, muchas de ellas por primera vez, en la declaración formal de sus emisiones asociadas a productos y servicios que integran la cadena de valor del cobre.

Este avance no es menor. A través de este ejercicio, los proveedores no solo contribuyen a la robustez y trazabilidad de la información ambiental que alimenta a la industria minera, sino que también elevan los estándares para el resto del ecosistema industrial chileno. La calidad y transparencia de los datos generados son ahora un insumo fundamental para una toma de decisiones más informada, responsable y alineada con las exigencias internacionales.

DESCARBONIZACIÓN: UN COMPROMISO TRANSVERSAL

La experiencia del primer ciclo no solo se traduce en números, sino que representa un cambio profundo en la cultura de la gestión ambiental minera. El esfuerzo coordinado para impulsar la descarbonización del sector y cumplir con los compromisos climáticos del país se materializa en la adopción de estándares y herramientas de reporte comunes. De esta manera, la industria minera chilena no solo responde a las actuales demandas regulatorias, sino que se posiciona a la vanguardia de las tendencias globales en sostenibilidad.

“Lo que estamos haciendo es construir una base sólida para que la minería chilena siga siendo un referente mundial, no solo en producción de cobre, sino también en gestión climática”, comentan referentes del sector. Y no es para menos, ya que integrar a los proveedores en esta ruta es esencial para enfrentar los desafíos del cambio climático y mantener la competitividad internacional del cobre chileno.

UN NUEVO CICLO, NUEVOS DESAFÍOS

El cierre del primer ciclo marca, sin embargo, apenas el comienzo. Esta semana comenzó el segundo ciclo de trabajo, con la incorporación de 40 nuevos proveedores. La novedad principal es el fortalecimiento del respaldo interinstitucional, gracias a la participación de la Mesa Nacional de Proveedores, un espacio donde convergen representantes del Ministerio de Minería, la Corporación Alta Ley, asociaciones gremiales y diversas entidades públicas y privadas.

Este acercamiento multisectorial refuerza el carácter colaborativo del proceso, y señala una tendencia creciente hacia la construcción de alianzas público-privadas sólidas para abordar los temas de mayor complejidad en la industria. El involucramiento de nuevas instituciones y la apertura a más empresas proveedoras es una oportunidad para ampliar el alcance de la iniciativa y consolidar capacidades locales a lo largo y ancho del país.

Uno de los grandes méritos de la Mesa de Trazabilidad es su capacidad de convocar y formar a un ecosistema diverso de proveedores, muchos de los cuales están dando sus primeros pasos en la medición y gestión de emisiones de Alcance 3. Esta tarea no solo tiene valor en el corto plazo —al mejorar los datos disponibles y fortalecer la toma de decisiones— sino que apunta a un horizonte mucho más ambicioso: instalar una cultura de sostenibilidad arraigada en cada eslabón de la cadena de suministro minera.

El desafío es grande, pero las señales son alentadoras. Empresas proveedoras que hasta hace poco desconocían la importancia de cuantificar su huella climática, hoy participan activamente en la construcción de una industria más limpia, transparente y resiliente. Esta transformación aporta valor no solo a la gran minería, sino a todo el país, al fomentar prácticas alineadas con los estándares y exigencias de los mercados globales.

EL FUTURO: MÁS COLABORACIÓN, MAYOR IMPACTO

La Mesa de Trazabilidad de Emisiones de Alcance 3 encara el futuro con la convicción de que la colaboración interinstitucional y la expansión de capacidades locales serán las claves para seguir avanzando. El compromiso de las principales compañías mineras y sus socios proveedores se traduce en acciones concretas, comprometiendo recursos, tiempo y conocimiento para alcanzar metas cada vez más exigentes.

La nueva etapa que se inicia abre la puerta a una mayor participación y diversidad de actores, promoviendo la adopción de herramientas y procesos cada vez más sofisticados para la medición y gestión de emisiones. El esfuerzo coordinado entre el sector público, privado y la sociedad civil es la base para una minería que no solo produce cobre, sino también confianza, empleo de calidad y liderazgo global en sostenibilidad.

Queda claro que la historia que se escribe en la Mesa de Trazabilidad de Emisiones es mucho más que un ejercicio de reporte técnico. Es el testimonio de una industria que decide mirar hacia adelante, hacerse cargo de su impacto y asumir un rol protagónico en la construcción de un Chile más sustentable. La minería, motor económico del país, se reinventa para ser también motor de cambio y esperanza en la lucha global contra el cambio climático. Lo que hoy se construye en torno a la trazabilidad y gestión de emisiones será, en unos años, parte fundamental del relato de éxito del cobre chileno en el mundo. Una crónica que —sin duda— seguirá sumando capítulos de compromiso, innovación y colaboración.

 

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