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Llega a Chile el primer acuñador 100% eléctrico para ayudar a construir la minería del futuro
- El arribo del equipo PScale 8-TE, fabricado en Alemania, marca un nuevo hito en la electromovilidad minera, de la mano de la empresa chilena Soilfe que se encargará de su distribución y soporte técnico en el país.
Chile ha definido metas específicas para reducir las emisiones de la minería. Para 2030, la apuesta es reducir a la mitad las emisiones de CO₂ equivalente de las operaciones de la gran minería. Más a largo plazo, el país apunta a alcanzar la carbono-neutralidad a más tardar en 2050. En este escenario, llega al país una nueva generación de equipos que, junto con disminuir las emisiones, mejoran las condiciones de seguridad en operaciones de alta exigencia.
El PAUS PScale 8-TE es el primer acuñador mecanizado y teleoperado 100% eléctrico que arriba al país. Fabricado por la compañía alemana Hermann Paus Maschinenfabrik, el equipo está diseñado específicamente para labores de acuñadura en minería subterránea, una de las actividades críticas para la seguridad de las faenas debido a la necesidad de remover rocas sueltas y controlar las condiciones del macizo rocoso.

“La llegada del PScale 8-TE representa un punto de inflexión para la acuñadura en Chile. Estamos hablando de llevar la electromovilidad a una actividad que históricamente ha dependido de equipos con motores diésel y que, además, se desarrolla en uno de los ambientes más exigentes de la minería”, explica Ramón Rada, gerente de Operaciones de Soilfe, empresa chilena que asumió la representación de la marca.
El equipo cuenta con un sistema eléctrico de alto voltaje de 800 V, una batería de hasta 80 kWh y una alternativa de operación mediante cable semiestacionario. Alcanza una velocidad de desplazamiento de hasta 18 km/h y una fuerza de tracción de 65 kN, y está diseñado para operar en pendientes de hasta 40%.
ELIMINA EMISIONES DIRECTAS ASOCIADAS AL FUNCIONAMIENTO DE UN MOTOR DIÉSEL
Una de las principales diferencias respecto de los equipos convencionales es la eliminación de las emisiones directas asociadas al funcionamiento de un motor diésel durante la operación. Esto adquiere especial relevancia en minería subterránea, donde la ventilación representa uno de los consumos energéticos más importantes de una faena.

“La electrificación no debe entenderse solamente como reemplazar un motor diésel por uno eléctrico. En minería subterránea significa también repensar la operación: reducir emisiones en el interior de las galerías, disminuir la carga sobre los sistemas de ventilación y avanzar hacia procesos más eficientes”, señala Rada.
A esto se suma la posibilidad de operación telemática, una característica que permite alejar al trabajador de las zonas donde existe exposición potencial a caída de rocas. La seguridad constituye precisamente uno de los ejes sobre los cuales PAUS ha desarrollado su línea PScale. La compañía destaca que la acuñadura continúa siendo una de las tareas de mayor riesgo dentro de la minería subterránea.
El PScale 8-TE destaca también por su estructura articulada, sistemas de seguridad, ergonomía para el operador y capacidad para trabajar en condiciones exigentes de temperatura y altura. La versión eléctrica está concebida para ambientes de hasta 5.000 metros sobre el nivel del mar y temperaturas de entre -20 °C y 50 °C.
“Chile tiene una minería subterránea altamente sofisticada y exigente. Por eso, nuestro desafío no es solamente traer máquinas nuevas, sino acompañar a las compañías mineras en su incorporación, con soporte técnico, repuestos, capacitación y conocimiento de la operación en terreno”, afirma el gerente de Operaciones de Soilfe.




