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Agua y minerales críticos son los ejes de los nuevos programas que preparan a Chile para el futuro minero
- Más matrículas, nuevas especializaciones y un avance sostenido en la participación femenina están marcando el inicio académico de las instituciones de educación superior en el país.
Según estimaciones de Naciones Unidas, para 2050 cerca del 75% de los empleos estarán ligados a la ciencia, la tecnología, la ingeniería o las matemáticas (lo que se conoce como STEM). En Chile, las cifras de este año, reportadas por universidades e instituciones de educación superior técnico-profesional adherentes a Compromiso Minero muestran que el país ya está respondiendo a ese desafío: más jóvenes se están matriculando en estas carreras, más mujeres están eligiendo este camino y la oferta académica se está especializando donde la industria lo necesita.
La minería, en particular, necesita cada vez más personas con formación técnica y científica. No solo para operar los procesos actuales, sino para responder a los cambios que vienen: la transición energética, el uso creciente de agua desalinizada, la extracción de litio y otros minerales críticos que el mundo demanda. Pero también para incorporar innovación, automatización, análisis de datos y nuevas tecnologías que hoy están transformando la manera en que se explora, produce y gestiona la industria. En ese escenario, ampliar y actualizar la formación disponible es una decisión estratégica que la academia está abordando.
LOS PROGRAMAS DE INACAP
Un ejemplo concreto de ese esfuerzo es INACAP. A fines de 2023, la institución lanzó el Programa Mujeres STEM: en su primera etapa, entregó 100 becas completas a mujeres beneficiarias de programas del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (Sernameg) y becas del 50% a quienes se matricularán en alguna de las 14 carreras STEM disponibles. En 2025, el programa creció: 803 estudiantes recibieron becas del 50% y 126 mujeres accedieron a becas del 100%.
Para 2026, cuatro nuevas carreras se sumaron a la iniciativa. Carolina Águila, directora del Área de Minería de INACAP, explica el sentido de esa expansión: «Queremos abrir más oportunidades a más mujeres, pues sabemos que hay un interés genuino de más mujeres de estudiar estas carreras, y estamos mejorando también las instancias de acompañamiento y apoyo para ellas».
Junto con ampliar el acceso, INACAP está actualizando su oferta para responder a las necesidades más urgentes del sector. Este año lanzó dos diplomados de especialización: “Gestión Integral de Desalación y Tratamiento de Aguas” (un tema crítico para la minería) y “Gestión Estratégica de la Minería No Metálica y el Litio”, en línea directa con la Estrategia Nacional de Minerales Críticos. “Ambos programas buscan entregar herramientas técnicas y de gestión de vanguardia para profesionales que buscan liderar la transformación sostenible de la minería moderna”, concluye Águila.
EL IMPULSO DE DUOC UC
Este impulso a nuevos programas y diplomados también se refleja en el aumento de matrículas en carreras vinculadas al ecosistema minero. Según cifras de Duoc UC, existe un alto interés por este tipo de formación. Un ejemplo de ello es la carrera de “Técnico en Operación y Supervisión de Procesos Mineros”, implementada el año pasado en la sede de Valparaíso, que comenzó con 47 estudiantes. Para este año 2026, la matrícula creció 153%, alcanzando un total de 119 estudiantes.
Desde Duoc UC, Sacha Krause, subdirector de la Escuela de Ingeniería, destaca que “la expansión de esta carrera responde a la creciente demanda de capital humano calificado en minería, así como al compromiso institucional de aportar al desarrollo de los sectores productivos del país, mediante una formación pertinente, actualizada y con foco en la inclusión”.
LA FÓRMULA DE LA UAI
Para Miguel Herrera, director de Ingeniería Civil en Minería de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), “el aumento de la matrícula refleja la relevancia creciente del sector y la urgencia de formar capital humano que permita a Chile seguir liderando con sostenibilidad, conocimiento y visión de largo plazo”.
En esa línea, proyectos como la Escuela Mina Planta de Chancón de la UAI, ubicada en la Región de O’Higgins, tiene como fin entregar herramientas metodológicas y tecnológicas que permitan mejorar la educación en minería. “Abrir espacios, fortalecer programas y promover becas es una estrategia país: atraer más talento es esencial para responder a los nuevos desafíos productivos”, señala Herrera.
En conjunto, estas cifras muestran que la formación vinculada al ecosistema minero sigue avanzando y consolidándose como una vía estratégica para responder a las nuevas necesidades productivas del país. En un escenario marcado por la innovación, la transición energética y la demanda por más talento especializado, fortalecer estas trayectorias formativas será clave para impulsar una minería más inclusiva, sostenible y conectada con el futuro.




