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Bajan las expectativas latinoamericanas de producción y comercio de acero

  • Confirmando el pronóstico de los últimos meses, la nueva proyección para 2019 indica que el consumo aparente de acero en la región no debe exceder los 68Mt -en marzo se proyectaban 70Mt- con especial impacto en México. Lo siguen Colombia, Chile y Perú.

“El desempeño de la industria siderúrgica de América Latina se ha visto socavado por factores externos e internos, desde las tensiones comerciales hasta la actividad de las naciones claves de la región. Uno de los factores que más influye internamente en los resultados es la dificultad de México, la segunda mayor economía de América Latina, para mantener el volumen comercial y la mayor dependencia de las fluctuaciones en los acuerdos comerciales”, así resume la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) la situación de la región en su informe del primer semestre de este año.

Alacero es la entidad civil sin fines de lucro que reúne a la cadena de valor del acero de América Latina para fomentar los valores de integración regional, innovación tecnológica, excelencia en recursos humanos, seguridad en el trabajo, responsabilidad empresarial y sustentabilidad socioambiental. La integran 40 empresas de 12 países de América Latina, cuya producción es cercana a 70 millones de toneladas anuales.

“Como lo hemos discutido en los últimos meses, México ha contribuido negativamente para las bajas tanto en la producción de acero como en el comercio en relación con otros países de la región, y su participación en el déficit acumulado de consumo de acero crudo y laminado es aún mayor. Como reflejo de una pérdida de mercado, el país representa más de la mitad del déficit de consumo de crudo y laminado de Latinoamérica”, indica el documento.

POLÍTICA NORTEAMERICANA

Hace algunas semanas, EE. UU. impuso cuotas compensatorias a las exportaciones de acero estructural de México y China debido a que los productores de estos países estarían recibiendo subsidios de sus respectivos gobiernos para ofrecer productos a precios más bajos. Además, la reciente renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) vigente desde 1994 y sustituida por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), demuestra cómo el país latinoamericano se ha rendido más a las incertidumbres comerciales. Aunque el acuerdo ya no mantiene los aranceles sobre el acero importado, incluye cambios en las reglas de contenido para los fabricantes de automóviles, normas laborales y ambientales más estrictas, protecciones de propiedad intelectual y disposiciones comerciales digitales. Por último, este país emitió recientemente un oficio para indicar en las compras de productos de acero efectivamente americanos, cambiando el “Buy American Act” para colocar mayores restricciones y para certificar si el acero es realmente producido en su país o es importado.

En este escenario, el mercado siderúrgico de la región durante enero-mayo de 2019 presentó una caída de 2% en el consumo de acero laminado con relación a enero-mayo de 2018. La producción regional de acero crudo y de acero laminado hasta junio bajó 4% y 7%, respectivamente, versus enero-junio de 2018.

FEBRERO: EL MENOS PRODUCTIVO

Sin embargo, aunque se presenta un déficit acumulado de 1,8 Mt en la producción de laminados en comparación con el primer semestre de 2018, el mes de junio se destaca por ser el menos productivo desde febrero de 2019. Por lo tanto, las expectativas de consumo aparente para fines de este año, que se habían estimado alrededor de 70 Mt en marzo pasado, no superarán los 68 Mt en el escenario más positivo. Derivando esto, de acuerdo con el comportamiento esperado para la segunda mitad del año, según la historia reciente y las proyecciones de mercado.

La región aumentó 1,2% sus importaciones entre abril y mayo de 2019, identificando 0,1% de aumento en comparación con enero-mayo de 2018. La participación de las importaciones en el consumo regional se mantuvo en 37% por el tercer mes consecutivo, en contraposición a los 36% en enero-mayo de 2018. Esto confirma la dependencia del consumo frente acero laminado importado, ante caídas de la producción acumulada y del consumo aparente. El déficit registrado en enero-mayo de 2019 fue de 6,0 Mt, con 232 mil toneladas más que enero-mayo del año anterior (5,8 Mt).

IMPACTO EN LA PRODUCCIÓN DE ACERO

Las retracciones en México redujeron la participación del país en acero crudo y laminado en la región en un 1%, lo que tuvo impacto en las caídas acumuladas con respecto del año anterior. Además, las oscilaciones negativas ante el mismo período acumulado de 2018 fueron derivadas de la variación en el consumo para abajo y de las incertidumbres del mercado.

Cabe destacar que, América Latina tuvo una producción de 5 Mt de acero crudo en junio, 8% menor a lo registrado en el mismo período de 2018 (5,5 Mt). Para el acumulado del año de 2019, se produjeron 31,3 Mt, 4% menos que enero-junio de 2018 (27,1 Mt). Un déficit menor si se compara al acumulado de los cinco primeros meses, que mostraba un 5% de caída. Pero el valor identificado en junio fue 4% menor que el promedio de enero-mayo.

En el año, Brasil es el principal productor con 17,2 Mt, seguido de México con 9,5 Mt, representando respectivamente 55% y 30% del total regional anual. Resaltando que el déficit acumulado en la producción de acero crudo en México fue de 946 mil toneladas (-9%), componiendo el 73% del déficit regional (1,3 Mt). De los 4% de caída registrada para América Latina, el 3% está compuesto por bajas mexicanas.

En el informe anterior, la participación de México fue del 50%, lo que muestra que sus retracciones están empeorando hoy para la región de América Latina, mientras que el déficit real en otros países se redujo del 2% al 1%. De esta manera, el escenario actual continúa cayendo, pero en un movimiento que se está acercando a la neutralización, un primer paso hacia la reanudación del crecimiento.

En cuanto al acero laminado, el informe señala que la región produjo 4,1 Mt de acero laminado en junio, 8% menos que el mismo período de 2018 (4,5 Mt). En el año se produjo 25,6 Mt, representando una caída de 7% frente a los 6 primeros meses de 2018 (27,4 Mt). Para recordar, el comparativo acumulado en el informe anterior apuntaba al 8% de caída. Los principales productores en el año son Brasil con 11,6 Mt (45% del total latinoamericano) y México con 8,7 Mt (34% del total latinoamericano).

Para laminados, de los 1,8 Mt de déficit acumulado, 68% están representados por los resultados mexicanos (1,3 Mt). De los 7% de caída regional, 5% fue impulsado por bajas mexicanas. En el informe anterior, la participación de México en el déficit fue del 52%

FLUCTUACIÓN DE LA BALANZA COMERCIAL

La actividad económica en América Latina y el Caribe sigue retraída. Se espera que el PIB real crezca un 0,6% en 2019, la tasa más lenta desde 2016, y después subir al 2,3% en 2020, frente a un crecimiento esperado originalmente en el 2019 del 1,4% en las perspectivas del FMI en abril pasado, esto es una caída de más de la mitad de la proyección inicial. El débil impulso refleja sorpresas negativas en el primer semestre de 2019, el aumento de la incertidumbre de la política interna en algunas grandes economías, el aumento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y un crecimiento mundial un tanto menor.

En cuanto a las importaciones, en mayo se importaron 2,07 Mt de laminados, 8% menos que mayo de 2018 (2,25 Mt). En el acumulado de enero-mayo de 2019, América Latina importó 10,0 Mt de acero laminado, 0,1% más que lo importado en el mismo período de 2018 (9,98 Mt). De este total, 70% corresponden a productos planos (7,0 Mt), 27% a productos largos (2,7 Mt) y 3% a tubos sin costura (283 mil t). En mayo, las importaciones de laminados representaron 37% del consumo de la región, mismo porcentaje de abril de 2019, lo que trae falta de estímulos para la industria local, fricciones comerciales y pone en riesgo las fuentes de empleo.

Respecto de las exportaciones, el informe indica que, en mayo se exportaron 773 mil toneladas de laminados, 7% menos que en abril de 2019 (829 mil toneladas) y 9% menos que mayo de 2018 (848 mil toneladas). En el acumulado de enero-mayo las exportaciones latinoamericanas de acero laminado sumaron 4,0 Mt, 5% menos que lo registrado en enero-mayo de 2018 (4,2 Mt). De este total, 49% corresponden a productos largos (2,0 Mt), 40% a productos planos (1,6 Mt) y 11% a tubos sin costura (415 mil t) – una pendiente por debajo de las curvas de 2018, con nuevas caídas después de la recuperación de abril.

El informe del primer semestre también analiza los aspectos de la balanza comercial, que los analistas de Alacero califican como “deficitaria”.  Aclaran que “en mayo de 2019, la región registró un déficit comercial en volumen de 1,3 Mt de acero laminado. Este desbalance es 7% menor que en mayo de 2018 (1,4 Mt) y 7% mayor que abril de 2019 (1,22 Mt). Por tercer mes consecutivo, Brasil es acompañado de Argentina en el balance positivo del comercio de productos laminados entre enero-mayo. El primero con 1,02 Mt, y Argentina con un saldo positivo de 73 mil toneladas. Sin embargo, el saldo positivo argentino aún se debe tomar con cautela debido a su baja representatividad, necesitando confirmarse en los próximos meses para una proyección realista. Contrariamente, el mayor déficit se registró en México (-3,0 Mt – 50% del regional). Lo siguieron Colombia (-959 mil t – 16% del regional), Chile (-813 mil t – 14% del regional) y Perú (-700 mil t – 12% del regional).

Sao Paulo, Brasil, 31 de julio, 2019 (Fuente: Comunicaciones Alacero. Editado por S.R. Comunicaciones)

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