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Bolivia pone los minerales críticos en el centro del debate y convoca al liderazgo minero chileno
- Invitado por el Ministerio de Minería y Metalurgia de Bolivia, el presidente de la Cámara Minera de Chile y doctor en Economía de Minerales, Manuel Viera Flores, expuso en La Paz sobre geopolítica, inversión, industrialización y nuevos proyectos para una región decisiva en la transición energética.

La Paz fue sede de una discusión estratégica para el futuro de la minería latinoamericana. Por invitación del Gobierno de Bolivia, a través de su Ministerio de Minería y Metalurgia, el presidente de la Cámara Minera de Chile, Dr. Manuel Viera Flores, dictó la conferencia magistral “Los minerales críticos y la coyuntura geopolítica”, ante una audiencia vinculada al desarrollo del sector.
Viera explicó que los minerales críticos son elementos indispensables para la economía, la tecnología y la transición energética global, pero expuestos a un alto riesgo de interrupción en sus cadenas de suministro. Entre ellos mencionó el cobre, litio, cobalto, níquel y grafito, fundamentales para baterías de almacenamiento y electromovilidad; el cobre y aluminio, esenciales para redes eléctricas e infraestructura de transmisión; las tierras raras, vitales para imanes permanentes utilizados en turbinas eólicas y motores eléctricos; y el molibdeno y renio, relevantes para aleaciones avanzadas de acero y tecnología industrial.
Su importancia estratégica se explica por su uso en energías renovables, vehículos eléctricos, electrónica y defensa. Al mismo tiempo, la concentración de la producción en pocos países incrementa la dependencia geopolítica y convierte el acceso seguro a estos recursos en una prioridad para las principales economías.
BOLIVIA ANTE UNA VENTANA DE INVERSIÓN DECISIVA
Durante su intervención, el especialista abordó la demanda global de minerales críticos, la coyuntura geopolítica y los tiempos de maduración de los proyectos greenfield. En ese marco, compartió su visión sobre el potencial minero de Bolivia y las condiciones necesarias para atraer capital y acelerar nuevos desarrollos.

“Bolivia puede duplicar sus exportaciones mineras —de US$5.752 millones a US$10.000-12.000 millones hacia 2032— y llegar a US$15.000-18.000 millones en 2035 si moviliza US$12.000-15.000 millones de inversión en una década. La geología ya la tiene; le faltan reglas estables, institucionalidad técnica y paz social: exactamente lo que San Juan construyó”, afirmó Viera.
El dirigente sostuvo que el mundo atraviesa un superciclo de minerales críticos y advirtió que la oportunidad no será permanente. Como referencia, señaló los acuerdos impulsados por Estados Unidos con Argentina —un marco de hasta US$130.000 millones, con precio piso para el litio—, Chile —en torno a 13 minerales y el denominado Escudo de las Américas— y Bolivia —mediante un memorando de entendimiento del 27 de abril de 2026, sin montos informados—. “La ventana es finita: quien no destrabe permisos, paz social e infraestructura en esta década cederá la renta a Australia, Congo, Indonesia o Kazajistán”, aseveró.
EL DESAFÍO: CAPTURAR VALOR MÁS ALLÁ DE LA EXTRACCIÓN
Viera fue enfático en que disponer de recursos no basta. A su juicio, América Latina es una potencia extractiva, pero una parte creciente de la renta y del poder geopolítico se concentra aguas abajo, especialmente en la refinación y la manufactura.
“Avanzar hacia cátodos, refinados y química del litio es la decisión estratégica que define si capturamos o regalamos el valor de la transición”, sostuvo.
RECOMENDACIONES ESTRATÉGICAS PARA AMÉRICA LATINA
Entre sus propuestas, planteó constituir un frente minero regional mediante una alianza entre Chile, Perú, Argentina y Bolivia, con estándares comunes y una mirada coordinada sobre países que, en conjunto, concentran más del 40% del cobre mundial. También llamó a industrializar las riquezas minerales, declarar el cobre y el litio como elementos de seguridad nacional, proteger los yacimientos y gobernar las materias primas sin perder independencia ni libertad de comercialización.
“El riesgo mayor de los minerales críticos en el nuevo orden mundial es la dependencia de una ‘trampa de seguridad nacional’, donde los yacimientos dejan de ser activos comerciales para convertirse en objetivos geoestratégicos militarizados o politizados”, advirtió.
PROYECTOS GREENFIELD: EXPLORACIÓN, TECNOLOGÍA Y VELOCIDAD
La maduración de proyectos greenfield ocupó otro eje central de la conferencia. Viera destacó que una cartera robusta de iniciativas nuevas exige intensificar la exploración geológico-minera y aprovechar las tecnologías que hoy permiten reducir costos y acortar plazos.
Para el expositor, esa velocidad será determinante en una coyuntura geoeconómica marcada por la competencia entre países productores. “El mineral no determina el desarrollo; lo determina la gobernanza. Chile debe recuperar velocidad; Perú, gobernabilidad; Argentina, credibilidad de largo plazo; y Bolivia, simplemente, empezar”, señaló.
UN ACUERDO NACIONAL PARA ACELERAR EL DESARROLLO MINERO
En el cierre, Viera dimensionó el impacto potencial de la inversión para la economía boliviana: cada US$1.000 millones destinados a minería equivaldrían a casi dos puntos del PIB. Sobre esa base, llamó a establecer reglas claras y estables, avanzar en una ley del litio con consulta real y un marco predecible, y otorgar estabilidad jurídica y tributaria a la inversión extranjera.
“Hacer una exploración geológica satelital a nivel país es clave para el futuro, al igual que dar estabilidad jurídica y tributaria a la inversión extranjera, declarar a Bolivia como un país minero y lograr un gran acuerdo nacional entre todos”, concluyó.
La exposición dejó instalada una idea central para la industria: en un escenario de creciente competencia por minerales críticos, la ventaja geológica solo se transforma en desarrollo cuando se combina con institucionalidad, exploración, infraestructura, industrialización y una estrategia regional de largo plazo.




