DestacadosEntrevistasNoticias
Trending

Chris Beal, Asesor Estratégico de NextOre: “No se puede optimizar lo que no se puede medir”

  • La compañía australiana trajo a Chile la tecnología de Resonancia Magnética para la minería buscando hacer más eficiente la operación minera.

Chris Beal, Asesor Estratégico de NextOre, parte de MagnaTerra Technologies.

En un escenario donde la industria minera busca aumentar la productividad y optimizar el uso de recursos, las tecnologías capaces de medir la ley del mineral en tiempo real están ganando cada vez más protagonismo en Chile. Ese es el foco de NextOre, empresa australiana nacida en 2017 para llevar al mercado la tecnología de detección por Resonancia Magnética (MR) desarrollada durante casi dos décadas por CSIRO, la Agencia Nacional de Ciencia de Australia. Desde 2025, la compañía forma parte de MagnaTerra Technologies.

Con aplicaciones especialmente orientadas a la minería del cobre, Chile se convirtió tempranamente en un mercado estratégico para la compañía, que estableció su primera filial global en Santiago el 2020. Tras validar su tecnología junto a una gran empresa minera del país, NextOre busca ampliar su presencia impulsando soluciones de control digital de mina en tiempo real y de sorteo masivo de mineral (Bulk Ore Sorting), desviando material estéril antes de que consuma capacidad de planta, agua y energía, logrando mayor eficiencia.

Sobre esta evolución, los desafíos de la industria y las oportunidades para la minería chilena conversamos con Chris Beal, Asesor Estratégico de NextOre, parte de MagnaTerra Technologies.

Chile enfrenta desafíos asociados a la caída de las leyes, el aumento de los costos operacionales y las exigencias de sustentabilidad. Desde su perspectiva, ¿cuáles son los principales desafíos de la minería chilena hoy, y qué rol puede jugar la innovación para abordarlos?

El desafío que define el momento actual es que la tonelada promedio de mineral chileno contiene menos cobre que hace una década, mientras el costo de procesar esa tonelada en lo referido a energía, agua, mano de obra y capital sigue subiendo. La caída de las leyes obliga a las minas a mover y procesar más material para obtener el mismo metal, justo cuando el agua es escasa, los plazos de permisos para expansiones son largos y la industria está bajo presión para reducir su huella.

El rol de la innovación es romper esa ecuación: producir más metal a partir del mismo material procesado, o incluso menos. No se puede optimizar lo que no se puede medir. Hoy, la mayoría de las operaciones conoce la ley real de lo que alimentó a la planta semanas después, a través de la reconciliación. Entonces, la medición en tiempo real transforma el manejo de mineral: deja de ser un ejercicio logístico a ciegas y pasa a ser un proceso de manufactura con control de calidad. Cuando se puede ver la ley tonelada a tonelada, es posible rechazar estéril, proteger el molino de la dilución y elevar la productividad sin construir nada más grande. Esa es la palanca más eficiente en capital disponible para la minería chilena hoy.

La Resonancia Magnética es una tecnología ampliamente conocida en medicina, pero rara vez asociada a la minería. ¿Cómo surgió la idea de llevar esta tecnología a la industria minera, y qué la diferencia de otras soluciones disponibles para la caracterización y el sorteo de mineral?

Nuestra tecnología es prima de la resonancia magnética (MRI) que se utiliza en los hospitales: en lugar de medir cuerpos, medimos minerales. Los investigadores de CSIRO advirtieron que la misma física podía sintonizarse a las frecuencias de resonancia de cristales minerales específicos. Nuestros analizadores envían pulsos cortos de ondas de radio a través del mineral, y los minerales objetivo —la calcopirita, en el caso del cobre— responden con una firma que podemos contar directamente. Tomó muchos años de investigación lograr que esto funcionara sobre correas transportadoras cargadas, con polvo y vibración, y no solo en un laboratorio.

Las diferencias frente a otras soluciones de detección se resumen en tres puntos. Primero, la penetración: tecnologías como la fluorescencia de rayos X (XRF), el infrarrojo y la hiperespectral leen solo la superficie de la roca, mientras que las señales de MR atraviesan la roca y permiten medir el volumen completo del material sobre la correa. Segundo, la velocidad: entregamos lecturas de ley cada pocos segundos, donde otras técnicas penetrantes pueden tardar minutos, algo que importa enormemente cuando se quiere habilitar decisiones y control de alta precisión. Y tercero, la especificidad: medimos el mineral en sí, no un proxy, y eso es lo que entrega la exactitud necesaria para tomar decisiones de derivación con confianza.

¿En qué operaciones o mercados se ha utilizado esta tecnología, y cuáles han sido los principales resultados en términos de productividad, recuperación minera o eficiencia operacional?

La tecnología se probó por primera vez en las operaciones de Newcrest en Australia y desde entonces se ha desplegado en tres continentes. En la mina Kansanshi de First Quantum, en Zambia, donde se implementó la planta de sorteo masivo más grande del mundo, el analizador entregó mediciones exactas y confiables, con beneficios de sorteo cuantificables a tasas de minería masiva en un entorno remoto y exigente. En la mina Cozamin de Capstone, en México, una prueba de sorteo masivo de mineral logró un aumento de 7,5% en la producción de cobre sin extraer una sola tonelada adicional. El estéril se rechazó antes de la planta y se recuperaron toneladas adicionales de mineral con cobre desde material que de otro modo habría terminado en un botadero, de modo que el mismo material minado produjo más metal.

EXPERIENCIA EN CHILE

En Chile, en Candelaria de Lundin Mining, el analizador MR se ha utilizado para medir en tiempo real las leyes del mineral todo uno (ROM). Junto al equipo de Candelaria, publicamos un trabajo que muestra cómo la tecnología resolvió un antiguo conflicto de reconciliación mina–planta. Esto entregó a la operación una medición objetiva y continua donde antes solo había estimaciones y controversia. Cada uno de estos despliegues responde una pregunta distinta: exactitud, valor del sorteo y reconciliación. En conjunto, demuestran que la tecnología está lista a escala industrial.

En el caso de Chile, ¿qué tipos de operaciones o yacimientos podrían beneficiarse más con esta tecnología?

En operaciones donde la ley es variable o va en descenso y la capacidad de planta es el cuello de botella, lo que describe a buena parte de la minería del cobre chilena. El sorteo masivo extrae valor de la heterogeneidad. Los yacimientos tipo pórfido e IOCG, con su mezcla de zonas bien mineralizadas, halos de baja ley y dilución interna, son ideales, porque cada hora hay material genuinamente estéril sobre la correa que la planta está pagando por moler.

La industria minera avanza hacia operaciones cada vez más digitalizadas y basadas en datos, ¿cómo ve el rol de la medición en tiempo real en la minería del futuro, y qué desafíos quedan por resolver para acelerar su adopción?

La medición en tiempo real de la totalidad del mineral es la capa de datos de referencia (ground truth) que le da sentido al resto del ecosistema digital. Permite que los sistemas de control de la planta respondan a lo que efectivamente está llegando, no a una estimación gruesa, cerrando el circuito entre el rajo y la planta. En la mina del futuro, creo que la ley se rastreará de forma continua desde el frente de trabajo hasta el concentrado, tal como la manufactura moderna rastrea cada componente. Las operaciones que lleguen primero tendrán una ventaja estructural de costos. Los desafíos pendientes tienen menos que ver con el sensor y más con el sistema que lo rodea.

La minería es una industria que ha aprendido a ser cuidadosa con los cambios y escéptica frente a las nuevas tecnologías. La integración con los sistemas de control y de gestión de flota (FMS), y la construcción de confianza en la medición entre los operadores, es donde ocurre el verdadero trabajo de adopción.

Mirando los próximos años, ¿están desarrollando I+D?

Constantemente. La I+D es el corazón del negocio. Hemos formado un excelente equipo de científicos e ingenieros para el desarrollo interno, junto con nuestra alianza permanente con CSIRO para los avances de vanguardia en capacidades para minerales. Nuestro foco de desarrollo está en extender la tecnología a más minerales y mayores capacidades de procesamiento, y en llevar la medición más aguas arriba y aguas abajo en la cadena de valor. La visión de largo plazo es la visibilidad de la ley en cada punto donde el material cambia de manos. Dentro de MagnaTerra, la misma física se está aplicando también al desminado humanitario y a la seguridad, lo que fortalece la plataforma de detección compartida detrás de todo lo que construimos.

Artículos relacionados

Close