DestacadosNotas MinerasNoticias
Codelco abre una nueva investigación por eventuales duplicidades en cifras de su producción y el Gobierno exige llegar “hasta las últimas consecuencias”
- El directorio de la principal empresa estatal chilena fue informado de antecedentes que apuntan a una posible contabilización duplicada de material entre las divisiones Ministro Hales y Salvador durante 2024 y 2025. Codelco remitió la información al Ministerio Público y encargó a EY una auditoría específica, mientras KPMG mantiene una revisión más amplia de los reportes de producción. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, respaldó las indagaciones, pidió transparencia total y advirtió: “Caiga quien caiga, los recursos de todos los chilenos se deben proteger”.
Una nueva señal de alerta volvió a instalar dudas sobre los controles internos de Codelco. En una sesión realizada este martes, el directorio de la Corporación conoció hallazgos preliminares vinculados con eventuales inconsistencias en los registros de producción de 2024 y 2025. Según la información comunicada por la empresa, un mismo material podría haber sido reconocido como producción por más de una división, lo que habría elevado artificialmente las cifras reportadas por Ministro Hales y Salvador.
La hipótesis todavía debe ser comprobada. Por ahora, no se ha establecido la magnitud de las eventuales duplicidades, su origen, las personas responsables ni su efecto final sobre la producción consolidada, los inventarios o los estados económicos de la compañía. Precisamente por esa falta de certezas, el directorio resolvió ampliar las revisiones, incorporar los nuevos antecedentes a las investigaciones internas y remitirlos al Ministerio Público.
El episodio se suma a una revisión ya abierta sobre los reportes de producción de ambos años. En julio de 2026, Codelco informó que una auditoría interna había detectado inconsistencias en el reconocimiento de 26.875 toneladas de cobre reportadas como producción terminada en diciembre de 2025. A partir de ese antecedente, la compañía corrigió reportes, revisó procedimientos, recalculó incentivos variables, aplicó sanciones administrativas y entregó antecedentes a la Fiscalía. La nueva denuncia amplía el foco: ya no se trataría únicamente de cómo se reconoció producción terminada en un período específico, sino también de posibles duplicidades entre divisiones.
DOS AUDITORÍAS EXTERNAS Y UNA PREGUNTA CENTRAL: CUÁNTO IMPACTARON LAS INCONSISTENCIAS
La revisión quedó estructurada en dos frentes independientes. KPMG continuará examinando la producción de todas las divisiones de Codelco correspondiente a 2024 y 2025. EY, en tanto, recibió un mandato específico para investigar las eventuales duplicidades en los inventarios de producción interdivisionales entre Salvador y Ministro Hales.
El trabajo de EY deberá determinar la naturaleza y la magnitud de las operaciones cuestionadas; establecer el impacto sobre las cifras de producción e inventario informadas por la Corporación; identificar causas y responsabilidades; y revisar eventuales consecuencias económicas. Entre estas últimas se incluye el posible efecto en el cálculo y pago de incentivos variables, una dimensión especialmente sensible si se comprobara que remuneraciones asociadas al desempeño se calcularon sobre cifras posteriormente objetadas.
La empresa afirmó que seguirá colaborando con el Ministerio Público, la Contraloría General de la República y los demás organismos competentes. La intervención de entidades externas busca separar la revisión técnica de la estructura jerárquica de Codelco y entregar mayor independencia a la determinación de los hechos.
LA ADMINISTRACIÓN PROMETE SANCIONES Y RECUPERACIÓN DE EVENTUALES PERJUICIOS
El presidente ejecutivo de Codelco, Jorge Gómez, sostuvo que la administración investigará “exhaustivamente cualquier irregularidad”, determinará responsabilidades, aplicará las sanciones pertinentes y buscará recuperar cualquier eventual daño patrimonial. Su declaración puso el acento en dos objetivos paralelos: esclarecer lo ocurrido con rigor y transparencia, y fortalecer los controles para impedir que una situación similar vuelva a repetirse.
Desde el directorio, su presidente, Bernardo Fontaine, enmarcó las medidas en una estrategia de “probidad, rentabilidad y excelencia operacional”. Afirmó que “ordenar la casa con responsabilidad y transparencia” es una condición necesaria para fortalecer la empresa y asegurar que sus procesos, controles y resultados respondan a estándares exigentes. La formulación refleja el giro que la nueva conducción busca imprimir a Codelco: no limitar la respuesta a la identificación de una falla puntual, sino revisar la arquitectura de control que permitió que las inconsistencias llegaran a los reportes corporativos.
DANIEL MAS ENDURECE EL TONO: “CAIGA QUIEN CAIGA”

La reacción política fue inmediata. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, respaldó “con fuerza” la decisión del directorio de auditar exhaustivamente los antecedentes y ponerlos en conocimiento del Ministerio Público. En su mensaje sintetizó la posición del Ejecutivo en dos conceptos: “Transparencia total; tolerancia cero a las irregularidades”.
Mas informó que solicitó a la mesa directiva encabezada por Bernardo Fontaine llegar “hasta las últimas consecuencias” en la auditoría externa a cargo de EY. Luego elevó la presión con una frase inequívoca: “Caiga quien caiga, los recursos de todos los chilenos se deben proteger”. La declaración traslada el caso desde el plano técnico-contable a una discusión sobre responsabilidad pública, probidad y resguardo del patrimonio estatal.
El biministro fijó, además, cuatro prioridades para la empresa: seguridad de sus trabajadores, eficiencia, transparencia y buen uso de los recursos. “Se acaba el malgasto, las irregularidades y la opacidad”, afirmó. Sus palabras profundizan una línea crítica expresada anteriormente por el Gobierno frente a las fallas de control detectadas en Codelco y elevan las expectativas sobre la identificación de responsabilidades concretas.
UNA CRISIS DE CONTROL CON EFECTOS AÚN ABIERTOS
El resultado de las auditorías será decisivo para responder las preguntas que siguen pendientes: si la duplicidad efectivamente ocurrió; cuántas toneladas estuvieron involucradas; durante cuánto tiempo se mantuvo; qué áreas y niveles de decisión participaron; si las cifras consolidadas deben volver a corregirse; y si existió un perjuicio patrimonial o el pago improcedente de incentivos.
Mientras esas respuestas no estén disponibles, resulta necesario mantener la distinción entre indicios e irregularidades acreditadas. Codelco ha comunicado antecedentes preliminares y una hipótesis de doble contabilización, pero la determinación de los hechos, las responsabilidades administrativas o penales y los eventuales efectos económicos corresponden a las auditorías y a las instituciones competentes.
El caso golpea nuevamente a esta empresa estratégica para Chile y pone a prueba la capacidad de su nueva conducción para transformar una crisis de confianza en una corrección verificable de sus procesos. La promesa de llegar hasta el final —formulada tanto por Codelco como por el Ejecutivo— deberá medirse ahora en resultados: información pública suficiente, responsabilidades establecidas, eventuales recursos recuperados y controles capaces de evitar que una misma producción vuelva a contarse dos veces.




