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Hacia una minería chilena más segura, eficiente y sostenible

  • Por Walter Javier Muñoz Rojas, Ingeniero Civil en Minas e Ingeniero en Prevención de Riesgos, Vicepresidente de la Cámara Minera de Chile y Presidente de la Corporación Nacional de Emergencias Mineras (CONEMIN).//

Walter Javier Muñoz Rojas, Ingeniero Civil en Minas e Ingeniero en Prevención de Riesgos, Vicepresidente de la Cámara Minera de Chile y Presidente de la Corporación Nacional de Emergencias Mineras (CONEMIN)

La minería en Chile enfrenta hoy desafíos regulatorios, tecnológicos y humanos que requieren respuestas integradas.

Sernageomin cumple un rol clave en fiscalización y seguridad; sin embargo, la complejidad de la industria, la coexistencia de grandes proyectos y minería artesanal exige complementar ese rol con capacidades de investigación aplicada, desarrollo tecnológico y respuesta operativa nacional.

Propongo aquí un modelo que combina un Instituto de Investigación Minera público-privado, un equipo nacional de rescate minero mandatado por el Estado y una reforma de la legislación de seguridad que equilibre obligaciones y apoyo entre pequeña, mediana y gran minería.

1)      FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL: SERNAGEOMIN + INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN MINERA

Visión: Transformar a SERNAGEOMIN en el eje regulador y de fiscalización, apoyado por un Instituto de Investigación Minera (IIM) con autonomía técnica y capacidades de I+D aplicadas.

Funciones del IIM:

  • Investigación de nuevas técnicas de explotación con foco en seguridad de los trabajadores, como también de las comunidades y el medio ambiente, además de eficiencia de los recursos (automatización, sensores geotécnicos, monitoreo en tiempo real, minería subterránea segura) junto al uso de IA para fortalecer la tecnología como pilar del crecimiento.
  • Desarrollo y validación de protocolos de ventilación, estabilización de taludes y macizos rocosos, gestión de aguas y control de polvo en condiciones locales.
  • Ensayos y certificación de equipos y tecnologías, en alineamiento con estándares internacionales (ICMM, ISO).
  • Transferencia tecnológica y capacitación para empresas de todos los tamaños.
  • Beneficios: acorta la brecha entre normativa y tecnología, genera evidencia para actualizar protocolos, fomenta innovación local y reduce riesgos operacionales.

2) ARMONIZACIÓN DE PROTOCOLOS NACIONALES CON ESTÁNDARES INTERNACIONALES

Propongo revisar protocolos chilenos a la luz de las mejores prácticas del ICMM y de reguladores líderes, pero adaptándolos al contexto operativo y económico nacional.

Para ello el enfoque práctico consiste en establecer comités técnicos mixtos (SERNAGEOMIN, IIM, academia, operadores, gremios mineros) que actualicen guías técnicas y lineamientos de cumplimiento, con KPI medibles y evaluaciones periódicas.

3) EQUIPO NACIONAL DE RESCATE MINERO — TRANSVERSAL Y MANDATADO POR EL ESTADO

Considero imprescindible crear un equipo especializado, equipado y desplegable a nivel nacional para emergencias mineras, integrado por profesionales entrenados y coordinado con servicios de emergencia regionales y que pertenezca al IMRB (Organismo Internacional de Rescate Minero).

Este debe tener las siguientes características:

  • Unidad técnica central con brigadas en zona y sur; interoperabilidad con bomberos, ONEMI y hospitales.
  • Entrenamiento continuo, simulacros multisectoriales y plataforma de logística para despliegue rápido.
  • Financiamiento estatal inicial con coparticipación de la industria mediante un fondo de emergencia.
  • Valor agregado: respuesta más rápida y profesional en siniestros, reducción de pérdidas humanas y experiencia práctica que retroalimenta protocolos de prevención.

4) LEGISLACIÓN DE SEGURIDAD BALANCEADA: OBLIGACIONES Y APOYO A LA PEQUEÑA MINERÍA

Las normativas uniformes pueden imponer cargas desproporcionadas a la pequeña minería, fomentando informalidad o incumplimiento, ante las propuestas que hago son mantener estándares mínimos obligatorios para seguridad y salud, pero establecer escalas de cumplimiento y plazos realistas según tamaño y riesgo operativo.

Además, se deberían implementar programas estatales de apoyo técnico: capacitaciones regulares, asesorías in situ por expertos en seguridad, y provisión o cofinanciamiento de equipos críticos (sistemas de ventilación, sensores, EPP avanzados).

Generar línea de crédito y subsidios técnicos vinculados a planes de mejora de seguridad validados por el IIM/SERNAGEOMIN.

Y, finalmente, incentivos regulatorios y económicos (acceso a mercados, certificaciones preferentes) para aquellos pequeños mineros que adopten prácticas seguras y sostenibles. Con estas medidas o acciones se reduciría la informalidad, se generaría un mejor cumplimiento, y mayor inclusión de pequeñas operaciones en cadenas formales con estándares de seguridad.

5) GOBERNANZA, FINANCIAMIENTO Y MEDICIÓN DE RESULTADOS

  • Gobernanza: comité público-privado para supervisar la creación del IIM y del Equipo de Rescate, con representación técnica tripartita (Estado, industria, trabajadores).
  • Financiamiento: combinación de presupuesto público, aportes de la industria (canon específico o contribución obligatoria por tonelada/valor), y convenios internacionales/concursos de I+D.
  • Métricas: ¨Reducción de incidentes y fatalidades¨, tiempos de respuesta en rescates, número de tecnologías certificadas y adopción en pequeña minería, índices de formalización.

Chile tiene la base técnica y la necesidad imperiosa de mejorar la seguridad y la innovación minera. Fortalecer SERNAGEOMIN mediante un Instituto de Investigación Minera, crear un Equipo Nacional de Rescate Minero y ajustar la legislación para apoyar a la pequeña minería no solo salvará vidas, sino que también hará a la industria más productiva, competitiva y socialmente responsable. La propuesta busca un equilibrio pragmático: normas claras y exigentes, pero acompañadas de recursos, capacitación y tecnología para que todos los actores puedan cumplir y mejorar continuamente.

 

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