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Un enclave de riqueza cuprífera: La Mondaca, Carrizal Alto y Alfredo Ovalle Vicuña
- Por Gastón Fernández Montero, Abogado, Académico y Divulgador en minería e historia científica chilena.//

La mina Mondaca, ubicada en el distrito de Carrizal Alto, fue uno de los yacimientos más célebres del siglo XIX en Chile. Sus vetas de cobre de altísima ley, con anchuras que llegaban a los 16–18 metros, la convirtieron en símbolo del esplendor minero del Huasco. Testimonios de la época describen que en sus canchas se podía caminar hundiendo los pies en espumilla verde, aludiendo a la abundancia de atacamita.
ALFREDO OVALLE VICUÑA, EMPRESARIO MINERO
Don Alfredo Ovalle Vicuña (1853–1952), abogado de formación y empresario minero por vocación, fue uno de los propietarios de la Mondaca. Su figura encarna la transición entre la tradición minera familiar y la consolidación de capitales nacionales en la explotación cuprífera. Ovalle Vicuña administró la Mondaca en tiempos de auge, vinculando el distrito de Carrizal Alto con los mercados internacionales, especialmente Inglaterra, donde el cobre chileno era altamente demandado.
CARRIZAL ALTO: POLO INDUSTRIAL
El distrito de Carrizal Alto, con minas como Mondaca, Colorada y Descubridora, se convirtió en un verdadero polo industrial. Contaba con fundiciones, campamentos y un ferrocarril que conectaba con el puerto de Carrizal Bajo, desde donde se embarcaba el mineral. La Mondaca fue parte esencial de este entramado productivo, generando empleo y comercio en torno a la actividad minera.
IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL
La riqueza de la Mondaca permitió que Ovalle Vicuña y otros empresarios consolidaran su influencia en la región. Sin embargo, como señala Morales en su Historia del Huasco, gran parte de la riqueza se fugaba hacia el exterior, mientras las comunidades locales enfrentaban condiciones duras de vida y trabajo. La Mondaca simboliza así tanto la abundancia como las tensiones del modelo extractivo.
MEMORIA PATRIMONIAL
Hoy, la Mondaca y Carrizal Alto forman parte de la memoria patrimonial del Huasco. Son testimonios de un ciclo de auge y crisis que marcó la identidad territorial y económica de Atacama. Recordar a Alfredo Ovalle Vicuña como dueño de la Mondaca es reconocer la intersección entre historia empresarial, justicia patrimonial y memoria colectiva.




