Columna de OpiniónDestacadosNoticias
Trending

¿El riesgo de Aculeo también lo corre la minería? El peligro de priorizar la burocracia sobre la infraestructura

  • Por Felipe Martin Cuadrado, Director Ejecutivo de MAS Recursos Naturales. //

Felipe Martin Cuadrado, Director Ejecutivo de MAS Recursos Naturales

Ver agua nuevamente en la Laguna de Aculeo ha despertado un alivio legítimo en el sector rural. Sin embargo, esta imagen puede ser un espejismo si se celebra como una solución definitiva. Lo que ocurre en esta cuenca no es un caso aislado, sino un síntoma de una crisis de gestión que podría replicarse en otros puntos críticos del país, afectando directamente a sectores estratégicos como la minería, donde la disponibilidad y calidad del recurso son pilares de la continuidad operacional.

Recuperar el espejo de agua es apenas el primer acto de una obra mucho más compleja. Sin infraestructura y gestión técnica, el alivio actual puede transformarse mañana en un riesgo sanitario y operativo tan grave como el que mantiene cerrado al Lago Vichuquén. La declaratoria de Humedal Urbano, aunque busca proteger el ecosistema, funciona hoy como una «espada de doble filo» que genera una parálisis normativa. En la práctica, la burocracia está deteniendo soluciones técnicas esenciales —como obras de llenado artificial—, dejando la cuenca en una vulnerabilidad física que los decretos no pueden resolver por sí solos.

El caso de Vichuquén es el espejo que nos muestra qué ocurre cuando la gobernanza ambiental falla en lo técnico. Allí, la falta de saneamiento y las limitaciones legales para manejar los niveles de agua terminaron por asfixiar el ecosistema. Aculeo enfrenta hoy riesgos similares por descargas deficientes de fosas sépticas, plantas obsoletas y el arrastre de nutrientes. De no mediar una intervención basada en ingeniería, el resultado será la proliferación de cianobacterias y la pérdida de biodiversidad, cerrando el recurso para todo uso humano y productivo.

Para evitar que este modelo de crisis se extienda a otras cuencas de interés industrial, es imperativo pasar del símbolo a la técnica mediante cuatro ejes:

  1. Priorizar infraestructura sanitaria: La canalización y el tratamiento de aguas servidas son urgentes y no negociables para proteger la fuente hídrica.
  2. Superar la parálisis legal: La protección ambiental debe permitir un plan de obras que asegure el llenado controlado y la mitigación de contaminantes.
  3. Fiscalización con recursos: Dotar a las autoridades de herramientas para monitorear sistemas y ofrecer subsidios para su actualización técnica.
  4. Corresponsabilidad proactiva: Involucrar a la comunidad y a los sectores productivos en la vigilancia y cumplimiento de las normas.

Recuperar el agua fue el primer paso; ahora toca recuperar la capacidad de gestión. Para industrias como la minería, que hoy lideran en el reúso de agua y soluciones tecnológicas, el caso de Aculeo es una advertencia clara: sin una gestión hídrica robusta y proactiva, la ley puede transformarse en un freno al desarrollo y el alivio de hoy en la tragedia sanitaria y económica del mañana.

 

Artículos relacionados

Close