Columna de OpiniónColumna de OpiniónDestacadosNoticias
Antes de jubilar: las claves para una pensión bien informada
- Por Loreto Barril, Jefe de Rentas Vitalicias de AuguStar Seguros. //

Pensionarse no es solo un trámite administrativo: es una de las decisiones financieras más importantes de la vida. Tomarla sin información suficiente puede tener consecuencias permanentes en el monto de la pensión, la estabilidad de los ingresos y la tranquilidad futura. Por eso, informarse y planificar con anticipación es clave, incluso antes de llegar a la edad legal de jubilación.
Uno de los errores más comunes es asumir que jubilarse es un proceso automático. El trámite puede ser simple, pero la decisión es financiera y se toma para toda la vida. Si no se entiende bien, puede perjudicar a la persona de forma permanente.
El primer paso es revisar la AFP y el canal de atención. Existen diferencias importantes entre las gestoras de pensiones en cuanto a operatividad, atención digital y facilidad para realizar el proceso a distancia. Hoy, gran parte del trámite puede hacerse online, lo que ahorra tiempo, deja respaldo del proceso y evita traslados innecesarios. También, es fundamental revisar el historial de cotizaciones antes de pensionarse, ya que pueden existir períodos sin registro que no necesariamente significan que no se haya cotizado, pero que sí pueden afectar el acceso a beneficios o retrasar el trámite si no se corrigen a tiempo.
Otro error frecuente es firmar documentos sin leerlos con atención. Durante el proceso previsional se firman antecedentes clave —como la matriz de cotizaciones— que influyen directamente en la pensión. Cada firma o huella es una validación legal, por lo que es fundamental entender qué se está aceptando. Muchas personas firman para avanzar, sin dimensionar que están validando información crítica para su futura pensión.
Al momento de decidir cómo pensionarse, es importante comprender que no se trata de elegir el monto más alto hoy, sino el producto que mejor se ajusta al perfil de cada persona. El retiro programado y la renta vitalicia son opciones distintas, con riesgos y beneficios diferentes. Mientras el retiro programado puede variar año a año según rentabilidad y saldo, la renta vitalicia ofrece estabilidad mediante un contrato que garantiza el pago de una pensión de por vida, generalmente en UF.
También, es clave evaluar si conviene pensionarse ahora o postergar la decisión. Esperar puede implicar dejar de recibir ingresos durante años, asumir riesgos financieros y perder beneficios, por lo que siempre debe analizarse con números.
Finalmente, la solvencia y experiencia de la aseguradora es un factor central en decisiones como la renta vitalicia, ya que se trata de un compromiso de largo plazo. Informarse, comparar ofertas y, ojalá, contar con asesoría especializada, permite tomar una decisión consciente y alineada con las necesidades reales de cada persona.
Pensionarse bien no es improvisar: es informarse, planificar y decidir con tiempo. Esa es la diferencia entre “hacer un trámite” y asegurar una jubilación más tranquila y protegida.



