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ENAMI: el punto de partida para reactivar la pequeña minería
- Por Joel Carrizo, vicepresidente de Pequeña Minería de SONAMI. //

Por años hemos sostenido una convicción que hoy vuelve a instalarse con fuerza: no hay desarrollo posible de la pequeña minería sin una ENAMI activa, moderna y alineada con su mandato de fomento.
La reciente presentación de su vicepresidente en nuestro preconsejo no solo entrega un diagnóstico honesto, sino que abre una oportunidad. Porque, reconocer la realidad -menor número de productores, caída en el abastecimiento, limitaciones de procesamiento y brechas tecnológicas- es el primer paso para corregir el rumbo. En esta oportunidad, se le entregó una minuta con los temas urgentes que el sector requiere de ENAMI, elaborada por el Comité de Pequeña Minería de SONAMI. Este documento está en concordancia con los planteamientos hechos por el sector durante la reunión sostenida con el VPE de la empresa, efectuada con anterioridad en la región de Atacama.
La pequeña minería no es un actor marginal. Es el punto de partida del ecosistema minero. Es empleo local, es desarrollo territorial y es, muchas veces, la primera etapa de proyectos que luego escalan. Pero ese ciclo virtuoso se ha debilitado. Hoy tenemos menos productores que hace una década, menos mineral circulando y una institucionalidad que no ha logrado adaptarse con la velocidad que el sector requiere.
ENAMI cumple un rol insustituible en este sistema. Es poder comprador, es capacidad de procesamiento y es, sobre todo, una herramienta de política pública para fomentar la actividad. Cuando ENAMI funciona bien, la pequeña minería se activa; cuando se debilita, todo el ecosistema se resiente.
Por eso, es relevante el foco planteado: más mineros, más abastecimiento y más procesamiento. Pero ese objetivo exige decisiones concretas. No podemos seguir acumulando stock sin capacidad de tratamiento, ni trasladar ineficiencias a los productores. Tampoco podemos ignorar desafíos críticos como el acceso a tecnologías, la modernización de plantas, los tiempos de certificación o el impacto de costos crecientes en transporte e insumos.
El camino también pasa por abrirse a nuevas soluciones. Integrar capacidades privadas, acelerar el uso de plantas de terceros, incorporar tecnologías para minerales complejos y mejorar la información geometalúrgica son pasos necesarios para recuperar competitividad.
Pero, sobre todo, se requiere volver al centro: el fomento. ENAMI debe dar las condiciones para la creación de nuevos pequeños y medianos mineros y también, impulsarlos a su crecimiento y desarrollo. Esa es la medida real de su éxito.
Hoy existe una oportunidad. Hay condiciones de mercado favorables y una mayor disposición al diálogo público-privado. Aprovechar este momento dependerá de la capacidad de alinear voluntades y actuar con sentido de urgencia.
La pequeña minería está disponible y entendemos que ENAMI también lo está, para estar a la altura de su rol estratégico para Chile y la pequeña minería. (Boletín Minero, SONAMI).




