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Juan Ignacio Díaz (ICA): «La pregunta no es si habrá demanda. La pregunta es si seremos capaces de producir a tiempo»
- En su reciente paso por Chile para participar en la segunda edición del ICA Day —realizada en el marco de Cesco Week—, el presidente y CEO de la International Copper Association (ICA) abordó los desafíos más urgentes de la industria del cobre. Con una mirada estratégica y propositiva, Díaz plantea que el mundo ya no solo exige más cobre, sino mejores estándares: mayor sostenibilidad, rapidez en la ejecución de proyectos y una industria capaz de anticiparse a una demanda que crece aceleradamente.

En un contexto global marcado por la transición energética, la electrificación y el avance de tecnologías intensivas en minerales, el cobre se posiciona como un recurso esencial para el desarrollo. Pero junto con esa oportunidad, surgen además grandes desafíos: caída en la ley del mineral, exigencias ambientales, competencia internacional y necesidad de mayor velocidad.
En una breve, pero intensa semana en nuestro país para liderar la segunda edición del ICA DAY, aprovechamos de conversar más detalladamente con Juan Ignacio Díaz, el líder de la ICA, y conocer su visión sobre lo que está pasando, lo que apremia y lo que definirá el futuro del cobre en Chile y el mundo.
La International Copper Association (ICA), con sede en Washington DC es la organización que promueve el cobre a nivel global, protege sus mercados y defiende y mantiene su demanda como material superior para abordar eficazmente sus desafíos. Entre estos la electrificación, la urbanización y la digitalización. Los miembros de la Asociación Internacional del Cobre representan a muchos de los mayores productores de cobre del mundo y a las empresas de fundición y refinación de la fase intermedia de la cadena de valor.
LA ENTREVISTA
Juan Ignacio Díaz, presidente y director ejecutivo de la Asociación Internacional del Cobre desde 2024, es un ejecutivo multilingüe con dominio del español y el inglés. Es chileno y posee un MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez, una maestría en Derecho (LL.M.) de la Facultad de Derecho de la Universidad de Duke y una licenciatura en Derecho (LL.B./JD) de la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae. Apasionado por el aprendizaje continuo, Juan Ignacio ha completado programas de formación ejecutiva en INSEAD y la Universidad de Harvard. Desde esa perspectiva, Díaz respondió a las interrogantes en esta entrevista:
- El lema de este ICA Day fue “El cobre es transformador”. En concreto ¿qué significa eso hoy?
El cobre no es solo un metal. Es lo que hace posible que un auto eléctrico funcione, que una ciudad se electrifique, que un país se industrialice. Sin cobre, la transición energética no existe. Y eso no es un eslogan, es un hecho técnico. Pero, más allá de eso, el cobre transforma comunidades, genera empleo, atrae inversión, financia servicios públicos. En Chile, la minería del cobre representa cerca del 13% del PIB y más del 55% de las exportaciones. Ese impacto es real y concreto.
- Frente a todo lo que se planteó en Cesco Week y, en especial en ICA Week, en relación con la necesidad urgente de acelerar la velocidad en los permisos, ¿cree que una reducción de estos tiempos puede traducirse en un aumento real de la producción?
Sí, absolutamente. La velocidad en la entrega de permisos es hoy uno de los mayores cuellos de botella de la industria. Un data center se levanta en tres años; un proyecto minero puede tardar 17. Esa brecha es insostenible si queremos responder a la demanda que viene.
Proyectos de expansión de Codelco, Anglo American, Freeport, Antofagasta Minerals y Collahuasi, entre otros, cuentan con mineral e inversión comprometida. Lo que falta es certeza regulatoria y velocidad. Otros países ya lo entendieron: Argentina está generando incentivos claros; Perú mantiene una cartera activa; y Estados Unidos está acelerando permisos para minerales críticos con una urgencia inédita. Chile tiene la ventaja del recurso, pero esa ventaja no se sostiene sola. Hay que actuar. Aumentar la velocidad en permisos es clave para cumplir con la demanda proyectada, que superará los 42 millones de toneladas al 2040.
- ¿Cómo enfrentar este desafío apremiante de mayor producción con una caída no menor en la ley del mineral?
Es un desafío real. A medida que los yacimientos maduran, hay que procesar más roca para obtener la misma cantidad de cobre. Freeport, Codelco, Anglo American, Glencore y Collahuasi están invirtiendo fuertemente en nuevas concentradoras y en tecnologías más avanzadas para sostener los volúmenes. La respuesta no es rendirse a la geología, sino adaptarse con innovación. Con energía limpia, agua de mar desalada y la tecnología disponible hoy, es posible sostener e incluso aumentar la producción.
- ¿Qué rol juega el acceso al agua en los nuevos proyectos?
Es central y no es negociable. Según proyecciones de Cochilco, cerca del 70% del agua que utilizará la minería chilena al 2034 provendrá del mar, más del doble que hoy. Las compañías productoras de cobre, miembros de la ICA, ya están invirtiendo en infraestructura de desalación a gran escala. No es una tendencia futura: está ocurriendo ahora.
DEMANDA: 42 MILLONES DE TONELADAS AL 2030
- Y en relación con la demanda, ¿qué y quiénes están impulsando hoy el crecimiento del consumo de cobre y dónde se concentra?
Más del 70% de la demanda global proviene de China, Estados Unidos, Europa, India, Japón, Corea y México. Las aplicaciones que más están creciendo son cables, motores, transformadores, vehículos eléctricos, aire acondicionado y bombas de calor. A eso se suman nuevas fuentes de demanda: centros de datos, robótica avanzada y robots humanoides, que podrían convertirse en un motor relevante en la próxima década. La proyección es superar los 42 millones de toneladas al 2040, más de un 50% por sobre los niveles actuales.
La pregunta no es si habrá demanda. La pregunta es si seremos capaces de producir a tiempo.
- Considerando que hoy la demanda crece más rápido que la producción, ¿existe un riesgo real de sustitución?
Sí, es un riesgo real. El cobre no está solo: compite con otros materiales, y los sustitutos ya existen. Hoy la decisión de los fabricantes no depende solo del precio, sino de la disponibilidad presente y futura del material. Esa es la verdadera amenaza. Si el cobre no está disponible en la escala y en el momento en que la industria lo necesita, los fabricantes buscarán alternativas. No por calidad ni por costo, sino por certeza de suministro.
Por eso, la velocidad en los permisos no es un tema burocrático, es un tema estratégico. Si somos capaces de responder a las exigencias de disponibilidad, el riesgo de sustitución disminuye significativamente.
¿Qué mensaje le daría a Chile frente a todo lo que estamos viviendo y los desafíos que enfrentamos para mantener nuestra posición en el mapa del cobre mundial?
Chile tiene una oportunidad única. Cuenta con recursos, experiencia y capacidades. Pero el liderazgo como principal productor mundial no está asegurado. Se requiere avanzar en permisos, impulsar la inversión, fortalecer la innovación y asegurar condiciones habilitantes y estabilidad. La minería del cobre emplea directa e indirectamente a cientos de miles de personas y es uno de los principales motores de ingresos del Estado. No es un sector más.
“La oportunidad es única. Pero, las oportunidades no esperan”, sentenció finalmente Juan Ignacio Díaz, antes de viajar de regreso a Wahington, la sede de ICA. (Corporación Alta Ley. Editado para www.guiaminera.cl).




