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Codelco Andina desvía aguas y mantiene monitoreo para controlar emergencia por derrame de relaves

  • La división informó que la obstrucción detectada en una canaleta del sector Rápido RV4 se encuentra controlada y que las medidas de mitigación continúan. Ante la eventual llegada de material al río Blanco, la Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Aconcagua cerró preventivamente sus compuertas; según la organización en un nuevo reporte “Monitoreo de ríos Blanco y Aconcagua no evidencia alteraciones en sus parámetros”.

Codelco Andina

Una obstrucción detectada durante la madrugada del jueves en el sistema de transporte de relaves de Codelco Andina activó una respuesta de emergencia en sus operaciones cordilleranas, en la región de Valparaíso. La empresa confirmó un derrame parcial de material y advirtió sobre su eventual llegada al cauce del río Blanco. Frente a esa contingencia, informó la detención total de la planta concentradora, la interrupción del transporte de relaves, el desvío preventivo de aguas hacia el embalse Piuquenitos y el monitoreo permanente del río, acompañado de análisis químicos.

La división sostuvo que la condición que originó la emergencia se encuentra controlada, aunque las medidas de mitigación siguen en desarrollo. En paralelo, la Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Aconcagua dispuso el cierre de sus compuertas como medida de resguardo, tras recibir el aviso sobre lo ocurrido. La situación mantiene la atención sobre una red fluvial relevante para el abastecimiento de agua potable y el riego en la región.

UNA OBSTRUCCIÓN EN EL SECTOR RÁPIDO RV4

Codelco División Andina

De acuerdo con el comunicado de Codelco Andina, el incidente se produjo en una canaleta del sector Rápido RV4, al interior de sus operaciones en el área cordillerana del cajón del río Blanco. La explicación inicial de la empresa apunta a la posible caída de un objeto dentro de esa instalación, que habría obstruido el sistema de transporte del material.

La minera señaló que esta situación «habría generado un derrame parcial de material con eventual llegada al cauce del río Blanco». La formulación del comunicado distingue el derrame reportado de la posibilidad de que los relaves hayan alcanzado el curso de agua, un aspecto que no aparece confirmado de manera concluyente en los antecedentes disponibles.

La información entregada no precisa el volumen derramado, la extensión del área comprometida ni la identidad del objeto que habría provocado la obstrucción. Tampoco incluye una hora exacta de detección. El origen señalado por la división corresponde, por tanto, a una explicación preliminar expresada en términos de posibilidad.

DETENCIÓN DE LA PLANTA Y DESVÍO PREVENTIVO DE AGUAS

Instalaciones de Codelco Andina

La principal acción operacional comunicada por Andina fue la detención total de la planta concentradora, con la consecuente paralización del transporte de relaves. La división presentó ambas decisiones como parte de los protocolos de emergencia activados de inmediato al detectar la contingencia.

Junto con esa suspensión, la empresa informó el desvío preventivo de aguas hacia el embalse Piuquenitos. Esta medida forma parte de la respuesta descrita en su comunicado, que también contempla vigilancia permanente del río y los análisis correspondientes para seguir la evolución de la situación.

El conjunto de acciones combina la interrupción de la operación involucrada, el manejo preventivo de aguas y el seguimiento del cauce. Sin embargo, el comunicado no detalla los puntos de muestreo, los parámetros analizados ni los resultados de esos análisis. Por ello, el anuncio de monitoreo no equivale, por sí solo, a una conclusión definitiva sobre la calidad del agua.

CONDICIÓN CONTROLADA Y MITIGACIÓN EN DESARROLLO

División Andina opera el yacimiento Río Blanco en la alta cordillera

Tras describir las medidas adoptadas, Codelco Andina afirmó: «Esta condición se encuentra controlada, las medidas de mitigación continúan en desarrollo y la autoridad competente ha sido informada oportunamente». La declaración sitúa el control de la condición operacional como un avance de la respuesta, sin dar por terminadas las labores posteriores de mitigación y seguimiento.

La empresa no identificó en el texto proporcionado a la autoridad notificada ni detalló cuáles son las medidas de mitigación que permanecen en ejecución. Tampoco comunicó un plazo para concluirlas o una fecha de reanudación de la planta concentradora y del transporte de relaves.

En su mensaje a la comunidad, la división expresó su intención de transmitir tranquilidad a los vecinos y aseguró que está realizando las acciones necesarias para resguardar el entorno y mantener un seguimiento permanente de la situación. Esa declaración corresponde a la posición de la compañía frente a la emergencia; los antecedentes entregados no incluyen una evaluación independiente de sus efectos.

CANALISTAS CIERRAN COMPUERTAS EN EL ACONCAGUA

La alerta también movilizó a los usuarios del líquido elemento aguas abajo. La Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Aconcagua informó que, después de recibir el aviso sobre el incidente con los relaves, cerró las compuertas de esa sección como medida de resguardo.

Codelco Andina

La organización precisó el alcance de la información disponible al momento de su pronunciamiento: «Hasta ahora no hay antecedentes de afectación en la calidad del agua, aguas abajo. Estamos en coordinación con las autoridades y con la empresa, y los regantes serán informados oportunamente de la reapertura».

El cierre fue comunicado como una decisión preventiva y no como una confirmación de contaminación. A su vez, la ausencia de antecedentes de afectación señalada por la junta corresponde al momento de ese reporte y no sustituye los resultados del seguimiento y de los análisis anunciados por la minera.

Según lo informado por la organización, la reapertura será comunicada oportunamente a los regantes. Los antecedentes proporcionados no establecen una hora para ello ni describen las condiciones específicas que deberán cumplirse para levantar la medida.

LA CONEXIÓN DEL RÍO BLANCO CON EL ABASTECIMIENTO REGIONAL

La preocupación se explica por la conexión entre los cursos de agua del sector. De acuerdo con los antecedentes aportados, el río Blanco llega al río Juncal y, desde allí, al río Aconcagua, un curso clave para el abastecimiento de agua potable en la región de Valparaíso. Esa relación fluvial da relevancia al monitoreo y a las decisiones de resguardo adoptadas aguas abajo.

División Andina

La respuesta de la junta de vigilancia incorpora, además, la preocupación de los canalistas y regantes por la calidad del recurso. La coordinación que la organización reporta con las autoridades y con Codelco acompaña el cierre preventivo de las compuertas mientras se mantiene el seguimiento de la contingencia.

En la información disponible no se reportan interrupciones del suministro de agua potable ni se entregan resultados que permitan afirmar una afectación de ese servicio. La importancia del Aconcagua para el abastecimiento regional explica la atención sobre el episodio, pero no permite concluir que el derrame haya provocado consecuencias en toda la cuenca.

ANDINA: UNA OPERACIÓN MINERA EN LA ALTA CORDILLERA

Divisón Andina, tranque de relaves

La División Andina opera el yacimiento Río Blanco, cuya riqueza mineral era conocida desde 1920, según los antecedentes de contexto proporcionados. Los intentos de iniciar su explotación se concretaron en 1970. Sus instalaciones se ubican en la región de Valparaíso, a unos 80 kilómetros al noreste de Santiago y a altitudes de entre 3.700 y 4.200 metros sobre el nivel del mar.

La descripción de la división aportada para esta crónica señala que explota minerales en la mina subterránea Río Blanco y en la mina a rajo abierto Sur Sur. También consigna una producción anual de unas 209.727 toneladas métricas de concentrados de cobre, utilizados como materia prima para obtener metal refinado, y la colocación de 2.163 toneladas métricas de molibdeno en los mercados. Esas cifras no están asociadas a un año específico en el material recibido, por lo que deben entenderse como antecedentes de contexto y no como un balance actualizado de producción.

SEGUIMIENTO ABIERTO TRAS LA RESPUESTA INICIAL

El balance comunicado hasta ahora reúne dos actuaciones centrales: la respuesta operacional de Codelco Andina, que detuvo la planta y el transporte de relaves, desvió aguas y activó monitoreo; y la decisión preventiva de la Junta de Vigilancia de cerrar las compuertas de la Primera Sección del Río Aconcagua.

Codelco Andina

La empresa sostiene que la condición está controlada, mientras continúan las medidas de mitigación. La junta, por su parte, señala que no contaba con antecedentes de afectación de la calidad del agua aguas abajo al emitir su reporte. Ambas declaraciones deben leerse dentro de ese alcance, sin confundir el control de la obstrucción con una evaluación ambiental definitiva.

Quedan pendientes de precisión el volumen del material derramado, la confirmación de su eventual llegada al río Blanco, los resultados de los análisis y los plazos de reapertura de compuertas y reanudación de la operación. Con esos aspectos aún no detallados, el seguimiento del cauce, la continuidad de las medidas de mitigación y las nuevas comunicaciones de la empresa, las autoridades y los canalistas serán relevantes para conocer el alcance final del episodio.

RÍOS BLANCO Y ACONCAGUA NO EVIDENCIAN ALTERACIONES EN SUS PARÁMETROS

Tras el evento, ayer en la tarde, Codelco Andina emitió un nuevo comunicado de prensa con la siguiente actualización:

“Como parte de las medidas implementadas frente a la contingencia informada oportunamente a las autoridades y comunidades, Codelco Andina solicitó adicionalmente a la Entidad Técnica de Fiscalización Ambiental (ETFA) la ejecución de monitoreos y análisis al cauce del río Blanco y río Aconcagua.

Codelco Andina

Dichos análisis, que consideraron parámetros como pH, conductividad y temperatura del agua, arrojaron como resultado que no existen variaciones significativas en los parámetros evaluados ni evidencian cambios en la calidad o apariencia del agua. Estos resultados ya fueron reportados a la Junta de Vigilancia del río Aconcagua 1ª sección y a ESVAL, con el fin de dar la tranquilidad de que los procesos de extracción de aguas puedan continuar con la debida normalidad.

La contingencia fue detectada en el kilómetro 4 de la canaleta de conducción de relaves (24 kilómetros al interior del camino internacional – Ruta 60Ch), en el cajón cordillerano del río Blanco de Codelco Andina. En ese punto se identificó una obstrucción, cuya causa correspondió a la caída de un objeto al interior del sistema, como consecuencia del deslizamiento de nieve producto de las condiciones de deshielo, generando que aproximadamente entre 1 y 5 m3 de relaves, hayan alcanzado el cauce del río Blanco.

Inmediatamente, una vez detectado el incidente, se activaron los protocolos de emergencia establecidos. Entre las medidas adoptadas se consideró la detención de su planta concentradora, suspendiendo el transporte de relaves. Asimismo, se reforzó el monitoreo permanente de los cursos de agua y la toma de muestras para su análisis.

Codelco Andina enfatiza que la situación se encuentra controlada y se mantienen las acciones de seguimiento ambiental y vigilancia preventiva con las autoridades competentes, para seguir operando los procesos de forma segura y sustentable”.

 

 

 

 

 

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