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Compost, flora nativa y vendimia son algunas de las iniciativas que conectan al ecosistema minero con el Día de la Tierra

  • En el marco de esta conmemoración, distintos proyectos impulsados por adherentes de Compromiso Minero muestran cómo la colaboración entre minería, comunidades y organizaciones locales puede traducirse en aportes concretos para los territorios.

En la región de Tarapacá hay un proyecto de cultivo y producción de lechugas y hortalizas, impulsado por Collahuasi

A 3.700 metros de altura, en el salar de Ascotán, hay un invernadero que alberga hasta 15.000 plantas nativas. En Pica, residuos orgánicos de una faena minera se convierten en compost para agricultores locales. En Socaire, una cooperativa en alianza con una minera no metálica produce uno de los vinos a mayor altitud del mundo. En el Día de la Tierra, estos proyectos son una respuesta a la pregunta de cómo se relaciona la minería con el entorno donde opera.

Adherentes de Compromiso Minero como Freeport-McMoRan, SQM y Collahuasi, han desarrollado iniciativas orientadas a fortalecer capacidades locales y generar valor compartido en los territorios. Estos proyectos abarcan desde bancos de semillas ancestrales, hasta la utilización de residuos orgánicos, provenientes de la operación minera, como abono natural.

En la región de Tarapacá hay un proyecto de cultivo y producción de lechugas y hortalizas, impulsado por Collahuasi en conjunto con el Liceo Bicentenario Padre Hurtado Cruchaga, Sodexo y la Cooperativa Agrícola de Pica. Este busca darle valor a los residuos orgánicos generados en la producción, además de dinamizar la actividad agrícola de la comuna.

A partir de estos residuos, la iniciativa genera 30 kilos semanales de compost para agricultores locales. En su primera cosecha marcó un hito importante, ya que 650 kilos de hortalizas fueron cultivados con este producto.

La iniciativa ha sido bien recibida por la comunidad, ya que “contempla beneficios concretos como la generación de nuevas oportunidades para los agricultores de la comuna, vinculación de estudiantes con el mundo laboral (…) En definitiva, el proyecto genera un círculo virtuoso, donde distintos actores se articulan con un objetivo común, fortaleciendo el desarrollo local y la sostenibilidad desde la comuna de Pica”, afirman desde Collahuasi.

En 2020, minera El Abra de la compañía Freeport-McMoRan, adherente de Compromiso Minero, inauguró un invernadero a 3.700 metros de altura en el salar de Ascotán, en la región de Antofagasta. El objetivo de esta acción es reproducir y preservar especies de flora nativa del sector, para lo cual la empresa está trabajando en conjunto con la comunidad de Ascotán, quienes fueron capacitados para realizar esta labor.

El programa Atacama Tierra Fértil, iniciado por SQM Litio y que hoy continúa Novandino Litio, impulsa iniciativas agroproductivas en el desierto de Atacama.

El invernadero cuenta con una superficie de 200 metros cuadrados, pudiendo albergar hasta 15.000 plantas adultas. En 2025, se contaba con más de 1.500 ejemplares para ser trasplantados en su hábitat natural, asegurando el compromiso con la mantención y el cuidado del sector.

Por su parte, el programa Atacama Tierra Fértil, iniciado por SQM Litio y que hoy continúa Novandino Litio, impulsa iniciativas agroproductivas en el desierto de Atacama.

Este 18 de abril se celebró la segunda edición de la Fiesta de la Vendimia en Socaire en conjunto a la Cooperativa Kiuzuna. El vino Kiuzuna es considerado uno de los vinos producidos a mayor altura en el mundo, desarrollado en condiciones extremas que combinan tradición ancestral con innovación técnica.

Atacama Tierra Fértil apoya el proceso de producción desde la preparación de suelos y plantación, hasta la implementación de infraestructura para el resguardo del vino. Actualmente, el proyecto cuenta con una superficie productiva aproximada de 1.687 m². Para este año se proyecta una producción cercana a 400 botellas, lo que abre nuevas oportunidades para el desarrollo agrícola de la zona.

“Más allá de la inversión en infraestructura e insumos, el eje principal ha sido el acompañamiento técnico permanente en terreno, tanto en el manejo agronómico como en la elaboración del vino”, explican desde Novandino Litio.

En su diversidad de propósitos, estas iniciativas muestran que el ecosistema minero puede contribuir al desarrollo de los territorios más allá de su actividad productiva. También, es un motor de impulso para el crecimiento de las localidades, articulando acciones concretas junto a las comunidades, valorizando su entorno natural y cultural.

 

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