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Consumo de agua de mar en la minería creció 26% en 2018 mientras que agua continental se mantuvo estable

  • La Dirección de Estudios y Políticas Públicas de Cochilco en el informe “Consumo de agua en la minería del cobre al 2018”. Indica que, aunque la cantidad de mineral procesado aumentó 7% entre 2017 y 2018, el consumo de agua continental fue sólo 0,7% mayor en ese período.

En el año 2018, el consumo de agua de origen continental llegó a 13,36 m3/seg. Esto representa el 22% del total utilizado por el sector y muestra un incremento de 0,7% más que la demanda del año anterior. Este aumento, se debe principalmente al mayor tratamiento de minerales sulfurados.

Así lo dio a conocer Camila Montes, analista del Departamento de Estudios y Políticas Públicas de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco),  quien presentó los resultados del informe  “Consumo de Agua en la Minería del Cobre al año 2018”, elaborado por este organismo gubernamental dependiente del Ministerio de Minería, durante un evento especial realizado en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

El Vicepresidente Ejecutivo (s) de Cochilco, Jorge Cantallopts, aclaró que el agua es un factor crítico para la industria minera, no solo como insumo esencial para la producción de cobre, sino por lo que significa en su relación con las comunidades aledañas a las faenas mineras. “Y en ese sentido, agregó, las empresas deben seguir trabajando por hacer más eficiente el consumo de agua y lograr así legitimarse ante las comunidades”.

Por su parte, Camila Montes señaló que, al analizar la tendencia de los consumos globales en la minería, el agua continental y el agua recirculada se mantienen estables en los últimos años, mientras que en el uso del agua de mar se observa una tendencia al alza.

La analista aclaró que, en el caso del agua de mar el consumo en 2018 llegó a los 3,99 m3/seg, lo que representa un 23% del agua utilizada en minería. De ellos 1,88 m3 /seg corresponden a agua de mar utilizada directamente en los procesos con un alto contenido de sal, mientras que 2,12 m3/seg es de agua previamente desalinizada.

En tanto que, el agua recirculada llegó a 44,87 m3/seg, lo que representa el 72% del total que demanda la industria minera.

Agregó Montes que, “es importante destacar que, a nivel nacional, la cantidad de mineral procesado aumentó alrededor de un 7% entre 2017 y 2018, mientras que el consumo de agua continental sólo lo hizo en 0,7%, por lo tanto, la magnitud de dicho aumento no es directamente proporcional a la cantidad de mineral procesado al existir eficiencias en el uso del recurso.

“Una menor ley conlleva un procesamiento de mayor cantidad de mineral, lo que significa un mayor uso de agua para obtener la misma cantidad de cobre, es por esto que, la adecuada administración y uso del agua afecta directamente en la cantidad de agua utilizada para el proceso, independiente de donde provenga el agua. Es necesario utilizarla de la mejor manera para optimizar su uso. Debemos tener en consideración que, los minerales sulfurados se tratan típicamente mediante el proceso de concentración, el cual es el más intensivo en el uso de agua”, explicó Montes.

OTROS ASPECTOS DEL INFORME

El informe, también establece que el consumo de agua en la minería es liderado por la región de Antofagasta, región que produce más del 54% del cobre en Chile, seguido por la región de O´Higgins y luego Tarapacá y Atacama.

Al estudiar las extracciones de acuerdo con las fuentes de abastecimiento se observa que la mayor fuente de extracción proviene de agua de origen subterráneo, que constituye el 41%. Por otro lado, el agua de origen superficial alcanza el 30% del agua extraída, las de origen marino llegan al 23% y aquellas aguas adquiridas a terceros representan el 6%.

El análisis por proceso minero a nivel regional nos indica que, en todas las regiones (a excepción de Arica y Parinacota, que es muy poco representativa dado el bajo volumen de producción), el principal proceso donde se utiliza el agua es en la concentración.

Al evaluar el desempeño durante el año 2018, el consumo unitario en el proceso de concentración fue de 0,36 m3 /ton mineral mientras que el consumo unitario en el proceso de hidrometalurgia fue de 0,11 m3 /ton mineral.

Respecto a la recirculación de las aguas, se observa que, a nivel nacional, la tasa de recirculación en las faenas alcanzó un 72,1%, esto es un 3% más que el año anterior. En el caso de la concentradora la recuperación de las aguas en estas plantas de proceso fue de un 74,3%, una disminución cercana al 2% respecto al año anterior.

Al ser un proceso muy intensivo en el uso del recurso, sobre todo por el proceso de flotación, es deseable reutilizar la mayor cantidad de agua posible.

SOMBRÍO PANORAMA DE NACIONES UNIDAS

Según lo declarado por Naciones Unidas, de acuerdo con las estimaciones actuales, para 2030, la disminución de un 40% de los recursos de agua dulce, junto con el crecimiento de la población mundial, podría llevarnos de manera vertiginosa hacia una crisis mundial del agua (ONU, 2019).

Reconociendo este creciente desafío el 2018 la Asamblea General de las Naciones Unidas inauguró el Decenio de Acción para el Agua con el fin de promover la adopción de medidas que ayuden a transformar la manera en que gestionamos este recurso.

De acuerdo con lo declarado en el Decenio de Acción para el Agua, 2018-2028, es fundamental promover el uso eficiente del agua a todos los niveles, teniendo en cuenta el nexo entre el agua, la energía, los alimentos y el medio ambiente. El Decenio tiene por objetivo hacer mayor hincapié en el desarrollo sostenible y la ordenación integrada de los recursos hídricos para lograr los objetivos sociales, económicos y ambientales, y en la ejecución y promoción de programas y proyectos conexos, así como en el fomento de la cooperación y las alianzas en todos los niveles con el fin de contribuir al logro de los objetivos y las metas sobre el agua convenidos internacionalmente (ONU, 2019).

Según los cálculos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación) los recursos existen, pero si nuestra gestión del recurso hídrico sigue siendo la misma que en 2018, habrá graves crisis de escasez de agua en muchos lugares del mundo. Asimismo, el Foro Económico Mundial clasifica la crisis del agua como uno de los tres primeros riesgos mundiales. La presión demográfica, el ritmo de desarrollo económico, la urbanización, la contaminación y la pérdida indiscriminada de agua debido a una mala gestión están ejerciendo una presión sin precedentes sobre la principal fuente de vida del planeta.

Si a esto le añadimos el fuerte impacto del cambio climático y la transformación de las dietas, el resultado es que en muchas regiones ya no es posible el suministro de un servicio de agua fiable.

No responder de manera efectiva a estos desafíos tendrá consecuencias devastadoras a nivel mundial, en efecto, puede haber agua para todo y para todos: pero sólo si la sabemos gestionar de forma apropiada.

Conjuntamente, de acuerdo con el informe desarrollado por la Unesco en relación con el agua y el empleo, se calcula que tres de cada cuatro empleos en el mundo dependen en mayor o menor medida del agua. La escasez de agua potable y los problemas de acceso a ella y al saneamiento pueden por lo tanto limitar el crecimiento económico y la creación de empleo en los próximos decenios. El Informe subraya el papel clave que desempeña el agua en la transición hacia una economía verde (ONU Agua, 2016).

DISMINUCIÓN DE AGUA EN CHILE

En este contexto de crisis hídrica a nivel mundial vemos que Chile no está ajeno. Según cifras de la actualización del Balance Hídrico Nacional de la Dirección General de Aguas (DGA), indican que la disponibilidad de agua ha disminuido hasta en un 37% en algunos sectores del país y las precipitaciones se han ido reduciendo gradualmente en todo el país en comparación con 1987, año en que se realizó el balance anterior.

La disminución de un 37% en el suministro de agua corresponde a la zona central del país, entre el Aconcagua y el Maule, y detalla que las precipitaciones a nivel nacional han disminuido en un 30% desde la última medición (DGA, 2017). Por otra parte, el aumento de la población y el crecimiento de las industrias más importantes del país (agricultura y minería), suponen más demanda de agua.

En este escenario de incertidumbre, y dada la importancia de este recurso en la producción minera en Chile, COCHILCO elabora anualmente el informe de consumo de agua en la minería del cobre, que recoge la información recopilada de las distintas faenas a través de la Encuesta de Producción, Energía y Recursos Hídricos.  El informe completo se puede descargar en el pdf adjunto o el lector puede remitirse a la página web de Cochilco (www.cochilco.cl)

(Fuente: Comunicaciones Cochilco e informe  “Consumo de Agua en la Minería del Cobre al año 2018. Editado por S.R. Comunicaciones)

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