Columna de OpiniónDestacadosNoticias
Trending

Minería 5.0: Poner a las personas en el centro de la innovación minera

  • Por Jose Simon, Vicepresidente y Director General de Automatización de Procesos de Honeywell Technologies. //

Jose Simon, Vicepresidente y Director General de Automatización de Procesos de Honeywell Technologies.

Minería 5.0 representa un enfoque centrado en las personas que integra inteligencia artificial (IA), automatización avanzada, autonomía y experiencia industrial para ayudar a mejorar la seguridad, la productividad y la eficiencia en el uso de los recursos, al tiempo que pone mejor inteligencia en manos de la fuerza laboral. Fue un tema central en el Mining Summit 2026 de Honeywell Technologies en Santiago, que reunió a líderes y expertos de toda la industria para debatir sobre el futuro del sector.

El momento es clave. Chile suministra alrededor de una cuarta parte del cobre exportable del mundo, mientras que se espera que la demanda crezca aproximadamente un 50% para 2040 (S&P Global, 2026), impulsada por la electrificación, los centros de datos y la infraestructura que sustenta la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, la industria enfrenta una disminución en las leyes del mineral, el retiro de trabajadores experimentados y el creciente costo de las paradas no planificadas.

El desafío ya no consiste simplemente en automatizar más tareas. Las operaciones mineras necesitan estar más conectadas y ser capaces de ayudar a las personas a tomar mejores decisiones. La IA no resolverá estos desafíos por sí sola. Su valor surge de combinar la tecnología con datos industriales confiables, experiencia especializada y criterio humano.

MINERÍA MÁS SEGURA Y CONOCIMIENTO ESPECIALIZADO MÁS ACCESIBLE

La seguridad sigue siendo una de las prioridades más importantes de la minería y una de las áreas en las que la innovación puede generar un mayor impacto.

Una mayor conectividad, la automatización y las operaciones remotas pueden reducir la necesidad de que los empleados pasen periodos prolongados en entornos exigentes, al tiempo que mantienen visibilidad sobre los procesos industriales y acceso a información crítica. Un ingeniero o especialista, por ejemplo, podría apoyar una operación desde Santiago en lugar de permanecer en un sitio remoto a gran altitud.

Los centros de operaciones remotas también pueden hacer que el conocimiento especializado esté disponible en múltiples sitios, ayudando a las empresas a brindar un soporte más consistente para la toma de decisiones mientras gestionan las transiciones de su fuerza laboral. El objetivo no es eliminar a las personas de la minería, sino reducir su exposición innecesaria a riesgos y permitirles contribuir allí donde su experiencia genera el mayor valor.

Contar con datos de campo confiables es igualmente importante. Desde la instrumentación industrial hasta la detección de gases y llamas, la información confiable puede ayudar a los equipos a identificar situaciones anormales con mayor anticipación y responder de manera más efectiva en entornos críticos.

CONVIRTIENDO LA EXPERIENCIA Y LOS DATOS EN INTELIGENCIA PARA EL DÍA A DÍA

Algunos de los activos más valiosos de la minería se encuentran en los datos históricos de operación y en el criterio desarrollado durante décadas por trabajadores experimentados. A medida que estos empleados se jubilan y nuevas generaciones ingresan a la industria, preservar y transferir ese conocimiento se vuelve cada vez más importante.

Aquí es donde Digital Cognition puede desempeñar un papel: utilizar el contexto operativo, el conocimiento especializado y la IA para ayudar a orientar las decisiones de las personas, manteniendo esas decisiones en sus manos.

Muchas decisiones críticas todavía dependen de la experiencia individual, como la forma de responder a una alarma, cuándo intervenir un activo o cómo ajustarse a cambios en la calidad del mineral. Digital Cognition puede trabajar junto con los sistemas de control deterministas que ayudan a mantener las plantas más seguras y confiables, sin sustituirlos, y facilitar a los operadores el acceso a información basada en el conocimiento de profesionales experimentados, mientras la responsabilidad de la decisión permanece en manos del operador.

La IA también puede ayudar a las organizaciones a aprovechar décadas de experiencia operativa. El conocimiento incorporado en los sistemas de control, los datos históricos de operación y los registros de mantenimiento puede hacerse más accesible para los empleados con menos experiencia, así como entre distintos equipos y turnos.

El mismo principio se aplica a los enormes volúmenes de datos generados en una mina. La analítica avanzada puede ayudar a los equipos a comprender cómo los cambios en las condiciones afectan la producción y los equipos, mientras que una visibilidad más temprana del desempeño de los activos puede ayudar a identificar problemas emergentes antes de que se conviertan en interrupciones costosas.

LLEVANDO LA IA INDUSTRIAL AL MUNDO REAL

Para que la IA genere un valor significativo en la minería, debe funcionar dentro de la realidad de entornos industriales complejos donde la confiabilidad, la seguridad y el desempeño son fundamentales.

Muchas de las bases ya están establecidas. El control avanzado de procesos, los simuladores de capacitación de operadores, los centros de operaciones remotas y la gestión del desempeño de activos pueden conectar datos, analítica y controles, ayudando a crear una base para la IA y para operaciones cada vez más autónomas.

Pero la primera pregunta no debería ser: “¿Dónde podemos utilizar IA?”. Debería ser: “¿Qué problema vale la pena resolver?”.

El camino más efectivo es comenzar con un desafío operativo de alto valor, como las paradas no planificadas, la variabilidad de los procesos o los cambios en la calidad del mineral. Las empresas pueden entonces probar la solución en una operación, establecer límites claros y supervisión humana, y escalarla allí donde genere un valor medible.

A medida que las operaciones se vuelven más conectadas, la ciberseguridad debe evolucionar junto con la IA y la automatización. Las nuevas capacidades incorporadas en entornos de tecnología operacional de misión crítica necesitan contar, desde el inicio, con seguridad, supervisión humana y límites operativos claramente definidos.

CONSTRUYENDO MINING 5.0 JUNTOS

Ninguna tecnología ni empresa por sí sola definirá la próxima era de la minería. El progreso dependerá de la colaboración entre empresas mineras, proveedores de tecnología y otros actores de la industria, así como de enfocar las tecnologías emergentes en desafíos operativos reales.

La transición hacia la Minería 5.0, en última instancia, no es solo un proyecto tecnológico. Es una transformación operativa y humana. La IA y la automatización avanzada seguirán aumentando sus capacidades, pero su impacto debe medirse por los resultados que permiten alcanzar: un trabajo más seguro, decisiones mejor informadas, una transferencia de conocimiento más sólida y un uso más eficiente de los recursos.

Esa es la promesa de la Minería 5.0: no se trata de tecnología por la tecnología misma, sino de tecnología que amplía lo que las personas son capaces de lograr.

Artículos relacionados

Close