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Refrigeración líquida avanza en minería y promete reducir hasta 91% del uso de agua
- El crecimiento de la digitalización, la inteligencia artificial y la automatización en la industria minera está impulsando tecnologías de enfriamiento más eficientes para la infraestructura que soporta estas operaciones.

La creciente digitalización de la gran minería y la expansión de sistemas basados en inteligencia artificial, analítica avanzada, automatización y monitoreo remoto están impulsando una mayor demanda de centros de datos y centros de cómputo capaces de procesar grandes volúmenes de información operacional, geológica y productiva en tiempo real. Sin embargo, este avance tecnológico ocurre en paralelo a una crisis de escasez hídrica que afecta a diversas regiones del mundo y particularmente al norte de Chile, donde las operaciones industriales compiten con comunidades y ecosistemas por un recurso cada vez más limitado.
De acuerdo con el World Economic Forum (2025), los centros de datos —infraestructura esencial para la operación digital de múltiples industrias— requieren importantes volúmenes de agua para sus procesos de enfriamiento. El organismo advierte que la adopción de soluciones avanzadas de gestión térmica, como la refrigeración líquida, puede permitir reducciones de hasta un 91% en el consumo de agua en centros de datos, además de disminuir el uso de energía en aproximadamente un 50% y reducir el espacio requerido en hasta un 85%, en comparación con los métodos tradicionales de refrigeración por aire.
El desafío no es menor. La expansión de la inteligencia artificial y de las denominadas fábricas de IA está elevando significativamente las exigencias de procesamiento de datos en múltiples industrias, incluida la minería. Estas nuevas cargas de trabajo requieren centros de datos capaces de soportar servidores equipados con unidades de procesamiento gráfico (GPU) de alto rendimiento, generando niveles de calor cada vez más elevados y aumentando la necesidad de soluciones de enfriamiento más eficientes.
Un análisis reciente citado por la agencia internacional Reuters (2026) señala que los centros de datos en Norteamérica consumieron cerca de un billón de litros de agua en 2025, reflejando la creciente presión que la expansión de la infraestructura digital puede ejercer sobre los recursos hídricos en distintas regiones del mundo.
Frente a este escenario, tecnologías como la refrigeración líquida de alta eficiencia y los sistemas de circuito cerrado comienzan a posicionarse como alternativas para reducir el impacto hídrico y energético de la infraestructura digital. A diferencia de los sistemas tradicionales de enfriamiento por aire, estas soluciones utilizan fluidos con una mayor capacidad para capturar y transferir calor, permitiendo una disipación térmica más eficiente y una menor dependencia de procesos de evaporación que requieren reposición constante de agua.
INFRAESTRUCTURA DIGITAL MÁS EFICIENTE

En este contexto, diversos actores de la industria tecnológica están impulsando soluciones de refrigeración líquida para responder a las crecientes exigencias de procesamiento asociadas a la inteligencia artificial y otras aplicaciones de alta densidad computacional. Estas tecnologías permiten gestionar de forma más eficiente el calor generado por los equipos, facilitando la operación de infraestructuras digitales más compactas, resilientes y preparadas para el crecimiento sostenido de la demanda computacional.
“En industrias como la minería, donde las operaciones dependen cada vez más del procesamiento de datos en tiempo real, la eficiencia de la infraestructura digital se vuelve un factor estratégico. Tecnologías como la refrigeración líquida permiten gestionar cargas de trabajo de alta densidad con mayor eficiencia térmica, contribuyendo al mismo tiempo a reducir la presión sobre recursos críticos como el agua”, explica César González, Business Developer Manager Systems Secure Power – South Andean Cluster en Schneider Electric.
En un escenario donde la minería avanza hacia operaciones cada vez más automatizadas y basadas en datos, la eficiencia térmica se está convirtiendo en un factor clave para la continuidad operativa de los centros de datos que respaldan estas actividades. La adopción de tecnologías de refrigeración líquida aparece así como una alternativa para responder al crecimiento de la demanda computacional, reduciendo simultáneamente el consumo de recursos críticos como el agua y la energía.




