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Sólo el 21 % de los chilenos puede ahorrar: Tips para evitar los gastos hormiga, fantasma y vampiro

  • Por Jennifer González Carvacho, Gerente de Operaciones de Regalariza y experta en educación financiera.

Jennifer González Carvacho, Gerente de Operaciones de Regalariza y experta en educación financiera.

Ahorrar nos permite tener una mayor seguridad financiera en situaciones de emergencia y mayor libertad económica para concretar nuestras metas a corto y largo plazo. Sin embargo, para muchos esto se trata de una realidad muy lejana a su situación actual.

De acuerdo con la cuarta versión de la encuesta “Sueños y temores de los chilenos” desarrollada en 2023 por la Mutual de Seguros de Chile, CADEM y la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, tan sólo un 21% de las personas declara ahorrar de manera voluntaria.

En tanto, el 73% de los encuestados indica que no lo hace porque no le alcanza para hacerlo. Esto, sumado a la actual inflación que está viviendo el país, complejiza aún más el panorama para miles de familias a lo largo de todo Chile. Por esto es importante comprender la importancia de la educación financiera, aplicable, en especial, en estos instantes de contracción económica, donde necesitamos organizar y planificar nuestros gastos, sabiendo la diferencia entre lo que es prioridad y lo que no lo es.

La educación financiera capacita a las personas para tomar decisiones informadas y responsables sobre sus finanzas personales, lo que les permite administrar mejor sus ingresos, gastos, ahorros e inversiones. Esta capacidad reduce el riesgo de caer en deudas innecesarias o malas decisiones financieras que pueden afectar negativamente su bienestar económico a largo plazo”.

Regalariza, app pionera en Chile y en América Latina no sólo ayuda a las personas a salir de sus deudas, sino que también funciona como una comunidad en línea que ayuda a las personas a acceder a educación financiera, con el propósito de que puedan aprender a manejar de forma más eficiente e inteligente su vida financiera mediante trivias con premios, información, tips y conceptos financieros.

Bajo este contexto es importante señalar que independiente del nivel de ingresos que podamos tener, hay que saber distinguir los gastos hormiga, fantasma y vampiro para poder evitar fugas innecesarias de dinero y así, planificar nuestro presupuesto mensual de una forma mucho más eficiente. Para ello, el siguiente mapa que te puede ayudar a detectar estos gastos y ponerles un atajo.

Todos estos gastos pueden tener un impacto significativo en las finanzas personales si no se controlan adecuadamente. Por ello, es importante identificarlos para poder reducirlos y mantener un presupuesto equilibrado, evitando que afecten negativamente nuestra situación financiera a largo plazo.

  1. Gastos hormiga: Se trata de pequeños gastos diarios o regulares no planificados que pueden parecer insignificantes individualmente, pero que, con el tiempo, pueden sumar una cantidad considerable y afectar el presupuesto general de una persona. Ejemplos: Café o bebidas compradas fuera de casa; Comida rápida y snacks; Salidas a comer en restaurantes; Compras impulsivas y no necesarias.
  2. Gastos fantasma: Son aquellos pagos automáticos que están incluidos en los gastos mensuales, pero que la persona no está plenamente consciente de ellos y que sumados generan un impacto en las finanzas. Ejemplos: Suscripciones y membresías de aplicaciones de streaming, gimnasios, talleres, clases y otros; Cargos por servicios adicionales en tus cuentas fijas; Pagos por servicios o suscripciones que se renuevan automáticamente sin que la persona se dé cuenta, como renovaciones de seguros, membresías en sitios web o servicios en la nube; Cargos por mantenimiento de cuentas bancarias, comisiones por retiros de cajeros automáticos fuera de la red, pago de intereses o cargos por sobregiro que pueden pasar desapercibidos si no se monitorean regularmente los estados de cuenta bancarios.
  3. Gastos vampiro: A diferencia de los gastos fantasma que pasan desapercibidos, estos son más notorios, pero aun así pueden erosionar el presupuesto personal de manera silenciosa y constante. Ejemplos: Mal uso de electrodomésticos, como dejar la puerta del refrigerador abierta por mucho tiempo, lavar la ropa en horario de tarifa alta o tener problemas con la instalación de la luz o medidor, generando un aumento en la cuenta; Fugas de agua o mal uso o abuso de este recurso en la casa: duchas largas, dejar la llave abierta, entre otras situaciones; Compras de conveniencia: Se trata de compras de productos o servicios costosos simplemente por comodidad o falta de planificación, como servicios de limpieza a domicilio, pago de taxi o app de viaje a un lugar al que se puede llegar en una movilización más barata, a pie o en el propio auto, entre otros.

 

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