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Cobre cerró una semana volátil en US$ 6,07 la libra, tensionado entre la fortaleza del dólar y las señales mixtas de China
- El principal producto de exportación de Chile retrocedió 0,26% en la semana del 13 al 17 de julio, aunque mantiene un promedio anual de US$ 5,94 por libra, 38,5% superior al registrado a igual fecha de 2025. El informe semanal de Cochilco atribuye el comportamiento del metal a una combinación de factores financieros, geopolíticos y de demanda física, con China y Estados Unidos como ejes centrales del mercado.
El precio internacional del cobre cerró la semana pasada en US$ 6,07 por libra, marcando una baja de 0,26% respecto del viernes anterior, en un período caracterizado por alta volatilidad y señales contrapuestas para el mercado. Así lo informó el Departamento de Estudios de la Comisión Chilena del Cobre, Cochilco, en su análisis correspondiente a la semana comprendida entre el lunes 13 y el viernes 17 de julio de 2026.
La cotización del metal rojo, principal producto de exportación de Chile y uno de los termómetros más sensibles de la economía mundial, se movió durante esos días entre impulsos alcistas provenientes del mercado físico y presiones bajistas derivadas del fortalecimiento del dólar, las dudas sobre la economía china y la incertidumbre geopolítica. Pese al retroceso semanal, el promedio anual se ubicó en US$ 5,94 por libra, nivel que supera en 38,5% el promedio observado a la misma fecha de 2025.
UNA SEMANA DE FUERZAS CRUZADAS
La trayectoria semanal del cobre tuvo dos momentos claramente diferenciados. En una primera fase, el metal encontró apoyo en la disminución de inventarios, el fortalecimiento de las primas físicas en China y los riesgos asociados al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Ese conjunto de factores reforzó la percepción de un mercado más ajustado, especialmente en disponibilidad inmediata de cobre físico.
Sin embargo, el avance fue perdiendo fuerza a medida que el dólar recuperó terreno y que nuevos indicadores provenientes de China confirmaron una desaceleración de la actividad. La publicación de cifras débiles de crecimiento e inversión en la segunda mayor economía del mundo limitó las expectativas de una recuperación más robusta de la demanda de cobre durante el segundo semestre.
EL DÓLAR VOLVIÓ A MARCAR EL PULSO DEL METAL
Uno de los determinantes centrales de la semana fue la evolución de la moneda estadounidense. Al inicio del período, la escalada geopolítica elevó la demanda por activos refugio y fortaleció al dólar. Al mismo tiempo, el aumento del petróleo reactivó las preocupaciones inflacionarias y empujó al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, reforzando la posibilidad de que la Reserva Federal mantuviera una política monetaria restrictiva o incluso evaluara nuevas alzas de tasas.
Ese escenario presionó a la baja al cobre. Un dólar más fuerte encarece el metal para los compradores que operan con otras monedas y, además, suele deteriorar las perspectivas de inversión y crecimiento global. En un mercado tan dependiente de las expectativas de actividad industrial, cualquier señal de endurecimiento financiero tiende a trasladarse rápidamente a los precios.
La presión se moderó luego de conocerse que la inflación estadounidense de junio fue inferior a lo previsto. El dato redujo las expectativas de un aumento inmediato de la tasa de interés y provocó una depreciación transitoria del dólar, lo que favoreció una recuperación parcial del cobre. No obstante, hacia el cierre de la semana, la fortaleza de las ventas minoristas y de algunos indicadores manufactureros de Estados Unidos volvió a elevar los rendimientos de los bonos y permitió una recuperación parcial del dólar, acotando las ganancias del metal.
CHINA: SEÑALES DE MAYOR COMPRA FÍSICA, PERO CON UNA ECONOMÍA QUE PIERDE IMPULSO
En China, los antecedentes fueron mixtos. Por un lado, las exportaciones de junio exhibieron su mejor desempeño en cuatro meses y las condiciones del mercado físico mostraron un ajuste significativo. La prima del cobre al contado en Shanghái subió hasta 215 yuanes por tonelada, desde niveles cercanos a cero al cierre de junio, mientras que la prima de Yangshan llegó a aproximadamente US$ 90 por tonelada, su mayor registro desde mayo de 2025.
Estas primas son observadas de cerca por el mercado porque reflejan la disposición de los compradores a pagar sobre el precio de referencia para asegurar suministro físico. Su aumento sugiere una mayor necesidad de abastecimiento y una disponibilidad más restringida de cobre inmediato, elementos que suelen respaldar la cotización internacional.
Pero el mismo país que dio señales de estrechez física también entregó datos macroeconómicos menos favorables. El crecimiento del PIB chino se desaceleró a 4,3% anual durante el segundo trimestre, su menor ritmo desde 2022. A ello se sumaron caídas en la inversión en activos fijos, infraestructura, manufactura y, de manera especialmente relevante para el cobre, en el sector inmobiliario.
La lectura de Cochilco apunta a que la demanda interna china continúa debilitada y que el dinamismo exportador no ha logrado compensar completamente la contracción de la inversión. Además, la ausencia de un programa amplio de estímulo económico moderó las expectativas de una recuperación significativa del consumo de cobre en lo que resta del año.
INVENTARIOS, CONCENTRADOS Y OFERTA MINERA SOSTIENEN EL CUADRO DE MEDIANO PLAZO
Más allá de la volatilidad de corto plazo, el balance de mediano plazo mantiene fundamentos favorables para el cobre. La disminución de inventarios, la estrechez del mercado de concentrados, los cargos de tratamiento negativos y las restricciones para expandir la producción minera configuran un escenario de oferta limitada frente a una demanda que, aunque sujeta a ciclos, sigue asociada a la electrificación, la infraestructura energética y la actividad industrial.
Para Chile, este contexto tiene especial relevancia. El cobre no solo es el principal producto de exportación del país, sino también una fuente clave de ingresos fiscales, inversión minera, empleo y encadenamientos productivos. Por ello, movimientos aparentemente acotados en la cotización internacional pueden tener efectos relevantes sobre las expectativas económicas, la recaudación y las decisiones de inversión del sector.
PERSPECTIVAS: VOLATILIDAD PERSISTENTE Y ORIENTE MEDIO COMO VARIABLE CLAVE
En el corto plazo, Cochilco advierte que la desaceleración de China, la fortaleza del dólar y la incertidumbre geopolítica podrían contener el precio del cobre y mantener elevada la volatilidad. La situación en Oriente Medio aparece, a la fecha, como la principal variable de riesgo, tanto por sus efectos sobre los precios de la energía como por su capacidad de alterar las expectativas financieras globales.
En el mediano plazo, en cambio, la lectura sigue siendo constructiva. Si los inventarios continúan disminuyendo y persisten las dificultades para expandir la producción minera, el mercado podría conservar un piso de apoyo importante. Con todo, la evolución del precio dependerá de la interacción entre la demanda china, la política monetaria estadounidense, la trayectoria del dólar y los riesgos geopolíticos que han vuelto a instalarse en el centro de la escena internacional.
Fuente: Departamento de Estudios de Cochilco, Informe del Mercado Internacional del Cobre, semana del 13 al 17 de julio de 2026. Puede revisar el informe completo en el siguiente enlace:



