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El cobre cede a US$ 6,52, pero la escasez fuera de Estados Unidos sostiene al mercado
- El metal rojo retrocedió 1,13% entre el lunes 31 de agosto y el viernes 4 de septiembre, en una semana cruzada por las tasas de interés, el dólar y la tensión petrolera. El soporte provino de inventarios mínimos en Shanghái, importaciones récord de Estados Unidos y una caída interanual de 9,4% en la producción chilena de cobre durante julio.
El precio del cobre cerró el viernes en US$ 6,52 por libra y completó una baja semanal de 1,13%, en un período en que los mercados oscilaron entre el temor a una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos y las señales de estrechez que siguen entregando los flujos físicos del metal. Pese al retroceso, el promedio de 2026 se ubicó en US$ 6,04 por libra, 40,07% por encima del registrado a igual fecha de 2025, según el análisis del Departamento de Estudios de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco).
UNA SEMANA DE PRESIÓN FINANCIERA Y SOPORTE FÍSICO
El comienzo de la semana estuvo dominado por las expectativas de tasas de interés altas en Estados Unidos, un escenario que suele fortalecer al dólar y encarecer las materias primas denominadas en esa moneda para compradores que operan con otras divisas. Hacia el viernes, sin embargo, la moneda estadounidense perdió fuerza y dio apoyo a la cotización del cobre. En paralelo, la menor disponibilidad inmediata en Asia y las órdenes de retiro en Londres limitaron la presión bajista.
El comportamiento dejó una lectura dual: el precio cedió por razones financieras, pero no encontró un mercado físico holgado. La prima por recibir cobre de inmediato frente al contrato a tres meses bajó a cerca de US$ 58 por tonelada, desde US$ 171 una semana antes. La disminución indica que la urgencia observada en agosto se moderó, aunque la persistencia de esa prima muestra que la necesidad de metal disponible no desapareció.
SHANGHÁI TOCA MÍNIMOS Y ESTADOS UNIDOS ABSORBE MÁS METAL
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a principal señal de estrechez provino de Shanghái. Sus inventarios cayeron 13% en la semana, equivalentes a 9.428 toneladas, y terminaron en 63.000 toneladas, el nivel más bajo desde enero de 2024. Además, el volumen almacenado en esa plaza quedó 41,3% por debajo del registro de un año antes. En la Bolsa de Metales de Londres, las existencias aumentaron apenas 675 toneladas y continuaron las solicitudes de retiro, una señal de demanda por cobre físico.
El contraste se hizo más marcado en Estados Unidos. Las importaciones de cobre refinado y aleaciones alcanzaron un récord de 225.094 toneladas en julio, 78% más que en junio, y Chile aportó 46% del total. A la vez, COMEX volvió a máximos históricos de inventarios. Para Cochilco, estos movimientos confirman que la incertidumbre sobre eventuales aranceles mantiene el incentivo para trasladar metal hacia el mercado estadounidense, reduciendo su disponibilidad relativa en otras regiones.
CHILE PRODUCE MENOS COBRE Y SUMA PRESIÓN SOBRE LA OFERTA
La oferta chilena añadió otra señal de cautela. La producción nacional de cobre cayó 9,4% interanual en julio y se situó en 403.424 toneladas, de acuerdo con Cochilco. En tanto, Codelco produjo 564.000 toneladas durante el primer semestre, 11% menos que en igual período del año anterior. Por el peso de Chile en el suministro mundial, la duración de esta merma será observada de cerca: una normalización rápida aliviaría la estrechez, mientras una debilidad persistente podría reforzar el soporte del precio.
LA RESERVA FEDERAL MUEVE EL DÓLAR Y LA COTIZACIÓN
En el frente financiero, los comentarios restrictivos del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, presionaron inicialmente al cobre. El tono cambió hacia el cierre de la semana, cuando el gobernador Christopher Waller se mostró más inclinado a mantener la tasa si continuaban las señales de desinflación. La probabilidad de un alza en septiembre bajó a cerca de 50%, el dólar se debilitó y el metal encontró respaldo.
Los datos de actividad estadounidense ofrecieron, a la vez, una imagen mixta. La manufactura siguió expandiéndose, pero el gasto en construcción bajó 0,5% mensual y la construcción fabril retrocedió 21,7% interanual. Esa combinación dejó al mercado pendiente de las próximas cifras de inflación y de su efecto sobre la decisión de tasas.
ORMUZ Y EL PETRÓLEO AGREGAN UNA CAPA DE VOLATILIDAD
La tensión entre Estados Unidos e Irán llevó al petróleo Brent cerca de US$ 97 por barril durante la semana. El riesgo de interrupciones en el estrecho de Ormuz elevó la volatilidad porque un crudo más caro puede incrementar los costos de producción y transporte, además de reavivar presiones inflacionarias. Ese canal vuelve más incierto el panorama para el cobre: puede encarecer la oferta minera, pero también prolongar tasas altas y debilitar la demanda.
INVENTARIOS ESTABLES, PERO CONCENTRADOS EN COMEX
Los inventarios visibles de las tres principales bolsas aumentaron 2.230 toneladas, o 0,2%, hasta 991.849 toneladas. Londres sumó 675 toneladas y COMEX incorporó 10.983, mientras Shanghái restó 9.428. El total, por tanto, se mantuvo casi estable, pero su distribución continuó profundamente desequilibrada: COMEX concentró cerca de 70% del cobre visible, al tiempo que Asia operó con existencias mucho más reducidas.
La misma distorsión se reflejó en los precios a tres meses. COMEX cerró en US$ 6,63 por libra y la Bolsa de Metales de Londres en US$ 6,48, una diferencia de US$ 0,15 por libra. Aunque la brecha disminuyó levemente, las compras récord del exterior y la acumulación de existencias en Estados Unidos indican que el incentivo para redirigir cargamentos seguirá vigente mientras no haya una definición arancelaria.
LA PRÓXIMA SEMANA: ATENCIÓN A CHINA, LA FED Y LA PRODUCCIÓN CHILENA
El cobre llegará a la nueva semana todavía dividido entre fundamentos físicos favorables y un entorno financiero incierto. Nuevas caídas de inventarios en Shanghái o mayores retiros en Londres podrían sostener la cotización. En sentido contrario, un repunte del dólar o una mayor probabilidad de alza de tasas tendría capacidad para presionarla.
También será decisivo comprobar si la producción chilena recupera terreno después del descenso de julio y si la tensión en Ormuz vuelve a elevar de manera sostenida el petróleo. Hasta entonces, el cierre semanal deja una paradoja: el cobre bajó, pero las señales de abastecimiento —especialmente fuera de Estados Unidos— continúan ofreciendo un piso al mercado.
El Informe Semanal del Mercado del Cobre, de Cochilco, donde se analizan los principales factores políticos y económicos que han afectado la cotización del metal en los últimos siete días, así como la situación de los inventarios, se puede revisar en el siguiente enlace:




