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Acupuntura territorial: El nuevo modelo de infraestructura hídrica descentralizada

  • Por Carlos Fredes García, Gerente de Negocios, Oneka Technologies. //

Carlos Fredes García, Gerente de Negocios, Oneka Technologies.

La «acupuntura territorial» es una alternativa que propone dejar atrás la idea de que los megaproyectos de conducción terrestre son la única vía para abordar la crisis, dando paso a un modelo de complementariedad a través de una red descentralizada de infraestructura modular de bajo impacto que entrega agua dulce directamente en puntos críticos de la costa. Si bien las grandes plantas desaladoras son óptimas para resolver demandas masivas en centros urbanos o industriales, no todos los territorios son aptos para albergar mega infraestructuras. En zonas costeras o comunidades rurales alejadas, donde se requieren menores volúmenes de agua, el esfuerzo técnico y económico de construir extensos ramales y tuberías es excesivamente grande e ineficiente. El mix óptimo radica en entender que ambas soluciones conviven y se complementan según la realidad de cada territorio.

El principal beneficio de este giro estratégico radica en su capacidad para esquivar los grandes nudos burocráticos del país en aquellos sectores dispersos. Tras la entrada en vigencia de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales (LMAS) y el despliegue del Sistema Único de Permisos (SUPER) coordinado por la Oficina de Grandes Proyectos (OGP), quedó ratificado que las grandes obras que implican excavaciones masivas o desvíos de cauces naturales seguirán bajo un estricto control preventivo y prolongado por parte del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) y la Dirección General de Aguas (DGA), dado el alto riesgo e irreversibilidad de sus impactos patrimoniales y ambientales.

Frente a este escenario, la «acupuntura territorial» se presenta como una solución de «huella cero» para localidades específicas. Al tratarse de instalaciones compactas y modulares localizadas en el borde costero, se evita la afectación a gran escala del territorio. Esto disminuye la magnitud del riesgo inherente del proyecto, permitiendo que la infraestructura califique para revisiones mucho más ágiles e incluso abra la puerta a Técnicas Habilitantes Alternativas (THA) para sus fases preliminares o de mantención, apoyándose además en la nueva figura de revisores externos privados para acelerar los plazos del Estado.

INNOVACIÓN SUSTENTABLE: EL PODER DEL SOL Y LAS OLAS

Esta propuesta no solo es eficiente en lo regulatorio, sino también en lo ambiental y territorial. El concepto integra plantas de desalación modulares alimentadas por una matriz energética 100% limpia y renovable:

  • Energía Undimotriz: Utiliza la fuerza constante del oleaje marino para los procesos de captación del agua y su pretratamiento directamente en el mar, reduciendo drásticamente la necesidad de obras civiles e infraestructura eléctrica invasiva en la playa.
  • Energía Solar: Abastece los sistemas de filtración y operaciones terrestres mediante paneles fotovoltaicos integrados, garantizando un suministro de agua dulce con cero emisiones de carbono.
    A diferencia de las grandes plantas centralizadas, cuyos desafíos de conducción terrestre complican la distribución del recurso hacia los sectores más apartados, el modelo modular facilita el cumplimiento de la Ley N° 21.813 de Desalinización. Esta normativa obliga a los proyectos industriales a aportar hasta un 5% de su caudal para el consumo humano en «localidades próximas» con brecha hídrica.

Al estar distribuidas de forma descentralizada y complementaria en la costa, estas plantas pueden inyectar agua dulce de manera directa y costo-efectiva donde el despliegue de grandes matrices de transporte no es viable. Además, su diseño tecnificado simplifica la instalación de medidores certificados con telemetría en tiempo real, entregando un control estricto y transparente de los volúmenes exigidos por la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS).

La «acupuntura territorial» demuestra que para resolver la crisis hídrica no se trata de competir entre escalas, sino de integrar soluciones: el volumen de las grandes obras y la agilidad de la tecnología inteligente, descentralizada y respetuosa con el entorno.

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