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Conectividad: clave para el desarrollo regional y la minería

Por
Christopher Aliste Johansen

Gerente Comercial de Puerto Caldera

Los terminales portuarios tienen un papel importantísimo en nuestra economía nacional. De acuerdo con cifras de la Cámara Marítima y Portuaria de Chile, el 97% de la carga total de importaciones y exportaciones se mueve a través de nuestros terminales, lo que no debería sorprender, considerando que somos un país con más de 4.000 kilómetros de costa.

Por ende, los terminales marítimos son un aliado clave para el crecimiento de los sectores económicos de cada una de las regiones donde se ubican, lo que se refleja en el tipo de carga que movilizan. En el caso de Atacama, la fruta del valle de Copiapó y la minería, se destacan como elementos clave en la economía local.

Cabe destacar que, recién en agosto del presente año se efectuó el primer embarque de cobre por Terminal Marítimo Puerto Caldera (TMPC). Consistió en la exportación de 2.300 toneladas de concentrado de cobre de la ENAMI, con destino al Asia.

Mucho se ha debatido acerca de la capacidad portuaria nacional; si está preparada para atender las necesidades y desafíos de largo plazo, no sólo a nivel de inversiones que aseguren su capacidad, productividad y eficiencia, sino también, en cuanto a continuidad de servicios e integración con otros métodos de transporte de carga.

La región de Atacama está en un muy buen pie. Por esa razón, en su nueva función multipropósito, Terminal Marítimo Puerto Caldera ha planificado su inversión con una mirada de largo plazo, con la capacidad estructural, tecnológica y logística para atender la demanda de la industria agrícola y minera, no sólo de la región, sino también las necesidades de las provincias de ATACALAR (integración transfronteriza Córdoba, Catamarca, La Rioja y Atacama).

Esta visión de largo plazo es posible gracias a una serie de inversiones en infraestructura y conectividad, algunas en marcha y otras en etapa de estudio, que permiten tener una mirada más integral de la cadena logística que alimenta a los puertos de nuestra región.

En primer lugar, figura la habilitación de los pasos internacionales San Francisco y Pircas Negras, que favorecen el intercambio y tránsito fluido entre Chile y Argentina. Paralelamente, está el proyecto “Corredor Bioceánico Ferroviario del NOA-Centro”, que busca exportar millones de toneladas métricas de agro del país trasandino a través de trenes de carga desde Argentina para salir por los puertos de nuestra región.

Finalmente, también hay que destacar el proyecto «Concesión Ruta 5, tramo Caldera-Antofagasta», que considera su ampliación a doble vía en un tramo de 470 kilómetros, mejorando de manera importante la conectividad en todo el Norte Grande. Esta obra permitirá descongestionar la carga hacia y desde los puertos, aumentando considerablemente la competitividad del servicio portuario de nuestra región, mejorando la seguridad de la carga terrestre, los tiempos de tránsito y finalmente, los costos.

Todas estas inversiones nos hacen pensar que Atacama puede convertirse en un polo económico relevante del norte, donde la nueva infraestructura nos abre una inmensa oportunidad de negocios, tanto para los sectores productivos como para el transporte marítimo, dejando tremendos beneficios al crecimiento regional.

 

 

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