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Máximo Pacheco deja Codelco y renuncia a Nova Andino Litio en medio de cuestionamientos, críticas cruzadas y una dura reacción del Gobierno

  • En su última jornada al frente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco oficializó también su renuncia a Nova Andino Litio, la sociedad creada entre la estatal y SQM para desarrollar el litio en el Salar de Atacama. La salida se produjo en medio de crecientes cuestionamientos por su gestión, particularmente por la polémica en torno a la sobreestimación de la producción proyectada para 2025, y abrió una nueva fase en la principal minera del país, marcada, además, por una severa evaluación en su contra del biministro de Economía y Minería, Daniel Mas.

En su última jornada al frente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco oficializó también su renuncia a Nova Andino Litio, la sociedad creada entre la estatal y SQM para desarrollar el litio en el Salar de Atacama.

Este lunes 25 de mayo quedó sellado el fin del ciclo de Máximo Pacheco en la conducción de Codelco. El economista y exministro cumplió su última jornada como presidente del directorio de la cuprífera estatal, en una salida que coincidió con el traspaso de mando a Bernardo Fontaine y con la decisión de abandonar también el directorio de Nova Andino Litio SpA, firma conjunta entre Codelco y SQM llamada a liderar uno de los proyectos más relevantes para la explotación de litio en el Salar de Atacama.

La jornada estuvo lejos de tener un tono meramente ceremonial. La despedida de Pacheco ocurrió bajo la presión de un escenario adverso para su administración, luego de las controversias surgidas por la sobreestimación de cerca de 27 mil toneladas en la producción proyectada para 2025, situación que abrió un nuevo foco de conflicto en la estatal y tensionó tanto el debate político como el laboral, especialmente por la discusión sobre bonos vinculados al cumplimiento de metas productivas.

“PARTIR ES MORIR UN POCO”

Durante el día, Pacheco difundió un mensaje de despedida en video en el que expresó la carga emocional que implicaba dejar la compañía. “Me invade una emoción muy profunda, pues partir es morir un poco”, señaló, en una frase que buscó subrayar el peso simbólico de su salida de una empresa a la que vinculó buena parte de su trayectoria pública y empresarial.

Pero el momento decisivo llegó horas después, cuando se conoció la carta que envió a Bernardo Fontaine para comunicar su renuncia indeclinable a Nova Andino Litio. En ese documento, Pacheco sostuvo que había seguido “atentamente” la ofensiva impulsada por sectores que exigían su salida y acusó que una labor concebida, a su juicio, en beneficio del país, había terminado transformándose “por cuestiones puramente partidistas” en un “campo de disputa miope y pequeño”. En uno de los pasajes más duros del texto, advirtió que “el país debería estar siempre primero”, pero que, a su juicio, para algunos actores “la reducida bandería política vale más que el interés nacional”.

Pacheco explicó que su decisión buscó evitar una “odiosa controversia” y resguardar tanto a Codelco como a la iniciativa ligada al litio, que él mismo ayudó a impulsar. Así, la renuncia no solo tuvo el carácter de una salida administrativa, sino también el de un gesto político destinado a descomprimir una disputa que se había intensificado en las últimas semanas, justo cuando concluyó formalmente el mandato que ejercía en la estatal.

PACHECO Y LA DEFENSA DE SU GESTIÓN

En su balance final, el extimonel de Codelco defendió con firmeza su paso por la empresa. Aseguró que recibió la minera “en una situación difícil” y que la dejaba “más fuerte, más robusta y con un horizonte que es mejor”. Recordó además el peso histórico de la corporación para el país, destacando que desde 1971 ha aportado US$ 164.000 millones, en moneda actual, al erario nacional, y que su operación involucra a más de 75 mil trabajadores propios y externos. Desde esa mirada, reivindicó su administración como un esfuerzo orientado a fortalecer estratégicamente a la empresa y a abrir nuevas áreas de desarrollo, entre ellas el litio.

La controversia en torno a su permanencia en Nova Andino Litio no era menor. La empresa, constituida como una alianza entre Codelco y SQM, fue presentada como una de las operaciones empresariales más importantes del último tiempo en el país, debido a su papel en la Estrategia Nacional del Litio. Pacheco había tenido un rol central en las negociaciones que condujeron a la conformación de esa sociedad y, por lo mismo, su continuidad tras dejar la presidencia de Codelco se convirtió en objeto de presión política y de debate sobre la conveniencia de mantenerlo en una instancia de alto valor estratégico.

LA REACCIÓN DEL BIMINISTRO DANIEL MAS

La reacción del Gobierno no tardó en llegar. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, valoró públicamente la salida de Pacheco de Nova Andino Litio y la enmarcó como el inicio de un nuevo ciclo. “Valoramos la decisión de Máximo Pacheco de dejar la presidencia de Nova Andino Litio, dada su salida como presidente de Codelco. Se inicia una nueva etapa que debe estar marcada por la excelencia en la gestión, la seguridad de los trabajadores, la transparencia y el buen uso de los recursos públicos, que se traduzca en un mayor aporte al Estado y los chilenos. ¡Codelco puede más!”, afirmó la autoridad.

Las palabras de Mas no solo implicaron un respaldo a la renuncia, sino también una señal política nítida respecto del diagnóstico del Ejecutivo sobre el estado de Codelco. En días previos, el ministro ya había expresado una mirada severa sobre la situación de la cuprífera, aludiendo a problemas de control, productividad, endeudamiento, seguridad y gestión. En ese contexto, su mensaje del lunes reforzó la idea de que la administración entrante deberá imprimir un giro marcado por mayores estándares de desempeño, control institucional y probidad en el uso de recursos públicos.

De este modo, la salida de Máximo Pacheco quedó inscrita en un doble registro: por una parte, como el cierre de una gestión que él reivindicó por sus avances estratégicos y por su aporte a la expansión de Codelco hacia el negocio del litio; y, por otra, como el desenlace de una etapa fuertemente tensionada por cuestionamientos políticos, auditorías, controversias de gestión y un evidente cambio de criterio en el Gobierno. Con Bernardo Fontaine al mando del directorio y con Nova Andino Litio entrando en una nueva fase, la principal empresa estatal del país inicia un período de redefinición en el que se pondrán a prueba tanto su gobernanza como su capacidad para recuperar confianza, resultados y conducción estratégica.

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