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La resiliencia de las cadenas de suministro también se construye con personas
- Por Fernando Errázuriz, Director Supply Chain, Komatsu Cummins Chile. //

Durante los últimos años, la conversación sobre resiliencia en las cadenas de suministro ha estado marcada por conceptos como continuidad operacional, digitalización, automatización y eficiencia. La pandemia, las interrupciones logísticas globales y la creciente complejidad de las operaciones nos obligaron a repensar la forma en que gestionamos nuestras redes de abastecimiento. Sin embargo, en ese debate hay un factor que no siempre recibe la misma atención: las personas.
Una operación resiliente no depende únicamente de infraestructura, inventarios o tecnología. También requiere equipos preparados, diversos y capaces de adaptarse a entornos dinámicos, exigentes y cada vez más especializados. Sin talento humano disponible y desarrollado, ninguna transformación logística es verdaderamente sostenible.
La minería es un buen ejemplo de este desafío. La incorporación de nuevas tecnologías, la automatización de procesos y la transformación digital están modificando profundamente la forma en que trabajamos. El reto ya no consiste solo en incorporar nuevas herramientas, sino en desarrollar las capacidades necesarias para operarlas, mantenerlas, mejorarlas y seguir innovando.
Esta reflexión estuvo muy presente durante la reciente visita del Subsecretario del Trabajo y autoridades regionales a nuestro Centro de Distribución La Portada, en Antofagasta. Más allá de recorrer una operación logística, la instancia permitió abordar una pregunta clave para el desarrollo productivo del país: cómo generar más y mejores oportunidades para que las personas puedan integrarse a actividades que demandan nuevas competencias, mayor especialización y capacidad de adaptación.
Desde nuestra experiencia, ampliar la base de talento para estas actividades exige mirar más allá de los esquemas tradicionales. Implica fortalecer la formación técnica, acercar tempranamente a jóvenes a carreras vinculadas al mundo productivo, abrir más espacios para mujeres en áreas operacionales y construir entornos laborales capaces de integrar distintas experiencias, trayectorias y formas de aportar.
En nuestro Centro de Distribución Komatsu Cummins de La Portada vemos diariamente cómo estas iniciativas se traducen en resultados concretos. Una operación donde el 49% de la dotación corresponde a mujeres y donde participan activamente personas provenientes de distintos programas de inclusión demuestra que ampliar las oportunidades de acceso no solo genera beneficios sociales: también fortalece los equipos, incorpora nuevas miradas, favorece la innovación y mejora la capacidad de respuesta frente a los desafíos de una operación moderna.
Los cambios que enfrentamos exigen una colaboración permanente entre empresas, sistema educativo y sector público. La formación de capacidades, la incorporación de nuevas competencias y la generación de oportunidades laborales son condiciones habilitantes para construir cadenas de suministro más resilientes, regiones más competitivas y mayores espacios de desarrollo para las personas. Porque, en definitiva, las operaciones más sólidas no son aquellas que dependen solo de más tecnología, sino las que logran integrar tecnología, procesos y talento humano para enfrentar con éxito los desafíos del futuro.




